El gigante alemán está a las puertas de una nueva final de Champions, donde puede conquistar su séptima orejona. En frente tiene al campeón, el PSG de Luis Enrique, quien se va a tener que enfrentar a un Bayern que ha revolucionado su forma de dominar.
Después de la abrupta salida de Tuchel y la caída ante el histórico Leverkusen de Xabi Alonso. El rumbo bávaro no estaba claro. Pero después de recibir múltiples negativas apostó por el caballo, a priori, más débil, Vincent Kompany había descendido con el Burnley a Championship.
Refuerzos de lujo para reconducir la situación
El Bayern de Múnich es de los mejores equipos de Europa y jugadores como Kimmich, Neuer, Harry Kane o Musiala han dado cuenta de ello. Pero a este equipo le faltaba una pieza que le hacía marcar la diferencia en Champions. Extremos rápidos y móviles con un disparo indetectable para los porteros.
La sombra de Ribery y Robben es muy alargada y desde que el galo y neerlandés abandonaron Múnich no ha habido un relevo claro en esa posición.
Ha sido en ese momento donde Uli Hoeneß ha rastreado el mercado para encontrar dos nombres de peso. El primero en llegar, desde el Crystal Palace, fue Michael Olise.
El extremo francés llevaba años siendo el emblema de las águilas y en la Bundesliga siguió su progresión dando goles, asistencias y esa velocidad y habilidad en el regate que llevaba muchas temporadas sin verse en la banda del Allianz Arena con regularidad. Firmando un total de 17 goles y 17 asistencias.

Michael Olise y Luís Díaz celebran un gol esta temporada/ Bundesliga
Pero este año ha entrado en otro nuevo nivel, sigue siendo igual de incisivo por banda pero a todas sus virtudes ya conocidas ha añadido un juego interior y una movilidad pocas veces vistas en un extremo puro. Este año ha superado sus registros y cada vez coge más fuerza en las quinielas del Balón de Oro.
Su socio ha aterrizado este verano, también desde Inglaterra, el colombiano Luís Díaz. Después de una controvertida marcha del equipo red ha entrado directo al once siendo dueño de la banda izquierda y aportando más goles que juego. Pero al fin y al cabo lo que importa en un atacante son las cifras. Este curso lleva 24 goles y 15 asistencias.
Estas estadísticas y el nivel de ambos hace presagiar uno de los mejores duelos individuales que se pueden ver en el fútbol. Luís Díaz y Michael Olise contra Nuno Mendes y Hakimi. Una lucha donde solo una pareja llegará a Hungría.
El sistema líquido, de Guardiola a Kompany
De entrada el Bayern dispone un 4-2-3-1 con Gnabry detrás de Kane y con dos extremos bien abiertos. Pero parafraseando al Coco Basile, los jugadores están posicionados así en el campo, pero cuando empiezan el partido se mueven.
Justo eso le pasa al Bayern llevado al extremo. Una de las amenazas del equipo de Kompany es como sus jugadores rotan por todo el campo. Esto provoca situaciones como ver a Kane bajando al medio, Luís Díaz jugando por dentro y los laterales aprovechando los pasillos que se generan en zonas donde no llegan los rivales.

Disposición del Bayern de Kompany en un partido del curso pasado/ Coaches´ Voice
Esta forma tan suicida de jugar tiene una raíz, Pep Guardiola. Aunque de un modo más comedido, el Manchester City ha jugado muchos partidos donde Bernardo Silva ha estado presente por banda, en el medio o en la base de la jugada.
Esto llegó a su esplendor el año que el City ganó la Champions, donde llegó a jugar con un cuadrado donde John Stones se ponía a la altura de Rodri y salvo Haaland, casi todos los jugadores de tres cuartos, cambiaban su posición.
Una táctica tan difícil de ejecutar como de defender, porque la concentración y la coordinación tienen que ser absolutas para gestionar cambios de posición constantes. La criptonita de este dibujo es la exposición defensiva.
La experiencia y el descaro los ingredientes que integran el Bayern
Al principio aparecen mencionados nombres como Joshua Kimmich, Harry Kane o un Manuel Neuer que se resiste al paso del tiempo. Estos tres jugadores llevan más de una década en la élite y a su mejor nivel han entrado entre los mejores en su puesto.
Es llamativo el caso de Neuer, un portero que ha ganado 2 Champions, el mundial y se coló en el podio del Balón de Oro junto a Messi y Cristiano siendo portero. Histórico. A esto hay que añadir la cara b, las lesiones que han asolado al meta alemán en estos últimos años que lejos de sacarlo de escena lo han sacado más fuerte que nunca.

A estos retales hay que añadir jugadores como Olise y Luís Díaz, definidos con pelos y señales y un Jamal Musiala que está retomando la actividad en el momento clave del curso.
Pero si hablamos de rebeldía hay que mirar al banquillo. Vincent Kompany fue la séptima opción del Bayern, nadie confiaba en su trabajo, lo acusaban de inexperiencia y tenía como única experiencia un descenso estrepitoso.
Sin embargo, ha diseñado un sistema prácticamente indescifrable que ha provocado que a muchos analistas les de vueltas la cabeza para saber como funciona el club bávaro.




Deja un comentario