Los bermellones se impusieron por un contundente 3-0 frente al Rayo Vallecano en Son Moix. Los de Demichelis están en un gran estado de forma

Mallorca y Rayo Vallecano se veían las caras en Son Moix, con motivo de la jornada 31 de La Liga EA Sports. Pero no una jornada cualquiera, ya que era la jornada retro, por lo que los bermellones buscaron su mejor juego del pasado para así vencer con contundencia a los madrileños.
Primera Parte
El inicio del encuentro estuvo marcado por la tensión y el respeto mutuo. El Rayo Vallecano de Iñigo Pérez intentó establecer su bloque alto desde un inicio, pero la defensa bermellona, liderada por un imperial David López (que sustituía a Martin Valjent) y un seguro Leo Román, desactivó cualquier señal de peligro madrileño. Las interrupciones fueron constantes, con Mendy y Lejeune viendo la amarilla pronto, lo que evidenciaba la intensidad defensiva de un Rayo que sufría para frenar las transiciones locales.
La balanza comenzó a inclinarse en el minuto 35 gracias a la pizarra de Martín Demichelis. En un saque de esquina botado con maestría por Sergi Darder, Samú Costa prolongó el esférico en el primer palo para que Vedat Muriqi, libre de marca en el segundo, conectara una volea inapelable. Fue un gol con doble significado: primero porque ponía por delante al Mallorca y segundo porque situaba al kosovar como una leyenda viva del club, igualando en ese instante los 54 goles de Samuel Eto’o.

Sin tiempo para que el Rayo asimilara el golpe, llegó el segundo zarpazo apenas cuatro minutos después. Zito Luvumbo, eléctrico por la banda derecha, desbordó a su par y puso un centro medido al corazón del área pequeña. Allí volvió a aparecer el «Pirata» Muriqi para empujar el balón a la red, firmar su doblete y desatar el delirio en Son Moix. Con este tanto, ahora si, Muriqi superaba oficialmente al camerunés, convirtiéndose en el máximo goleador histórico del Mallorca en Primera División.

El tramo final de la primera mitad fue un monólogo balear, con un Pablo Torre que empezó a adueñarse del ritmo del partido. El Rayo, noqueado por la efectividad de un Mallorca que apenas necesitó tres llegadas para anotar dos goles, buscó el descanso con urgencia. Los equipos enfilaron el túnel de vestuarios con un 2-0 que reflejaba la solidez defensiva y la mejor versión de un conjunto bermellón que parecía reencontrarse con otra de esas tardes mágicas de Son Moix.
Segunda Parte: El Rayo lo intenta pero Jan Virgili resuelve
Tras la reanudación, el Rayo Vallecano intentó reaccionar introduciendo cambios, buscando en Jorge De Frutos y Sergio Camello la chispa que les faltó en el primer acto. Sin embargo, el RCD Mallorca no levantó el pie del acelerador. Pablo Torre estuvo a punto de ampliar la ventaja con un disparo que se estrelló en la madera, avisando de que los locales no se conformarían con la renta obtenida y querían cerrar el partido por la vía rápida.

La sentencia definitiva llegó en el minuto 65 con una jugada que podría ser candidata al gol de la temporada. En otra acción a balón parado servida por el propio Torre, el joven Jan Virgili realizó un remate acrobático impactando el balón con una maniobra poco habitual para batir a Cárdenas. Fue el 3-0 definitivo, un tanto que terminó de hundir las esperanzas de remontada de un conjunto madrileño que no encontraba grietas en el muro planteado por Martín Demichelis.

Con la goleada ya en el marcador, el encuentro entró en una fase de control absoluto por parte del equipo bermellón. El técnico local movió el banquillo para dar entrada a figuras como Abdón Prats y Antonio Sánchez, permitiendo que la grada de Son Moix ovacionara a sus héroes. El Rayo intentó maquillar el resultado con disparos lejanos de Gumbau, pero la zaga balear se mostró infranqueable, manteniendo la portería a cero, algo que no ocurría desde hacía ya 4 meses en aquel empate a cero ante el Real Oviedo .

El pitido final de Gil Manzano confirmó una victoria vital que aleja al Mallorca de los puestos de peligro. Fue una tarde redonda en la isla: por la jornada retro, por el récord histórico de un Vedat Muriqi que ya es leyenda eterna del club y por la confirmación de que este equipo sabe ganar con contundencia. El estadio despidió a los suyos con cánticos, celebrando una comunión perfecta entre equipo y afición que deja con muy buenas sensaciones a los del «Micho» en esta carrera por la permanencia.
FICHA TÉCNICA:
RCD Mallorca: Leo Román; Maffeo (Antonio Sánchez, 81′), David López, Mascarell, Mojica; Samu Costa (Kumbulla, 72′), Morlanes (Abdón, 81′), Sergi Darder, Pablo Torre (Asano, 72′); Luvumbo (Virgili, 62′) y Vedat Muriqi.
Rayo Vallecano: Cárdenas; Ratiu, Lejeune, Mendy (Pathé Ciss, 46′), Pacha Espino; Gumbau, Óscar Valentín (De Frutos, 46′), Pedro Díaz; Ilias Akomach (Chavarría, 67′), Álvaro García (Camello, 77′) y Nteka (Alemao, 81′).
Goles: Muriqi (min. 36), Muriqi (min. 40) y Virgili (min. 65).
Colegiado: Jesús Gil Manzano.



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