El choque entre la Selección de México y Corea del Sur promete ser uno de los encuentros más intensos del grupo. México juega en casa y quiere por fin romper la maldición del quinto partido. Por su parte, Corea del Sur viene de hacer la actuación más sólida del grupo remontando a República Checa.
El Escenario para «El Tri»
Por parte de la escuadra mexicana, la intención del «Vasco» Aguirre es clara: asumir el protagonismo del partido a través del trato del balón. México suele caracterizarse por un juego asociativo y dinámico, con asociaciones rápidas encontrando a Quiñones y una constante búsqueda de superioridad numérica por las bandas con los movimientos de Fidalgo, y Gutiérrez o Mora además de las subidas de los laterales.

Sin embargo, el desafío histórico de la selección mexicana radica en dos factores críticos: la contundencia frente a la portería y la concentración en la transición defensiva. Para este encuentro, el mediocampo azteca deberá llevar la batuta, evitando pérdidas de balón en zonas de riesgo que puedan exponer a sus defensas centrales. La presión alta será fundamental, pero más importante aún será no tener desconexiones como las que dejaron al combinado azteca con un jugador menos ante Sudáfrica. Hoy no vale perdonar en ninguna de las áreas.
La Amenaza de los «Guerreros Taeguk»
En la otra esquina, Corea del Sur representa una amenaza formidable cimentada en tres palabras: táctica, físico y velocidad. El equipo asiático ha evolucionado de manera significativa en la última década, apoyándose en una brillante generación de futbolistas consolidados en la máxima élite europea.
Su plan de juego seguramente consistirá en absorber la presión mexicana en un bloque medio-bajo, mantener sus líneas compactas para asfixiar a los creativos del «Tri», y lanzar transiciones a toda velocidad en cuanto recuperen la pelota. Los atacantes surcoreanos son expertos en atacar los espacios vacíos, y cualquier desatención en el repliegue mexicano será castigada sin piedad.
Como nombres propios en el conjunto asiática destacan Son y Kang In Lee, además de In-Beom, el número 6 del equipo coreano que hizo una primera jornada formidable ante los checos. El cuadro de Hong Myung-Bo necesitará al mejor versión de ambos centrocampistas para ejecutar a la perfección el plan de transiciones y encontrar al espacio a Son.
Duelo por el primer puesto
En conclusión, nos espera un duelo de estilos contrastantes pero perfectos para el espectáculo. Un México atrevido e impulsado por el fervor del Estadio Akron chocará contra una Corea del Sur calculadora, disciplinada y sumamente vertical. Es un partido de pronóstico muy cerrado donde un solo error defensivo, una genialidad individual en el último tercio o una jugada a balón parado podrían ser la diferencia entre la clasificación matemática o jugarte la vida en la última jornada.
Este duelo ya lo vimos en Rusia 2018, cuando México eliminó a Corea del Sur en fase de grupo endosándole un 2 a 1 ¿Habrán aprendido los coreanos a contrarrestar la ofensiva azteca? ¿Aguantará el «Tri» la presión de un Estadio Akron abarrotado?


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