Alexander Isak y Viktor Gyokeres se estrenaron en una Copa del Mundo por la puerta grande. Un gol y una asistencia de cada uno en la exhibición sueca. Ambos delanteros quieren dar un golpe de efecto y dejar atrás sus irregulares campañas.
Thomas Brolyn, Henrik Larsson, Zlatan Ibrahimovic… a lo largo de la historia la selección sueca ha tenido grandes nombres en su ataque. Después de la retirada de Ibra esa figura de referencia no existía.
Sin embargo, en estos últimos años han venido empujando dos nombres, Alexander Isak y más recientemente Viktor Gyokeres.
Ascenso a distintas velocidades
Alexander Isak lleva más años en la élite europea donde dio sus primeros pasos en el Borussia Dortmund, expertos en catapultar a jóvenes promesas. Su siguiente etapa fue la Real Sociedad, donde todavía se le recuerda con gran cariño. Los 33 goles y 13 asistencias, que entre otras cosas valieron una Copa del Rey fueron razones de sobra.

Alexander Isak celebra un gol con la camiseta de la Real Sociedad/ MARCA
Este rendimiento llamó la atención del Newcastle que se llevó al punta sueco a cambio de 75 millones de euros. Vistiendo la camiseta de las hurracas se convirtió en su jugador franquicia. Con 54 goles en tres temporadas ha sido uno de los culpables de asentar al conjunto del Nordeste de Inglaterra en la zona noble de la Premier y hacerlo habitual en Champions.
Pero este capítulo tuvo un abrupto final, Isak estaba deseoso de firmar con el Liverpool. Algo a lo que el Newcastle se oponía. Después de solicitar el traspaso y declararse en rebeldía llegó a los reds a cambio de 150 millones de euros. Esta cifra ha pesado mucho y su bajo nivel físico no le han permitido mostrar todo su potencial. Haciendo un año nefasto, a nivel de todo el equipo.
La trayectoria de Viktor Gyokeres ha sido más discreta pero su ascenso ha sido a una velocidad de vértigo. Esto se debe a la impresionante temporada que firmó con el Sporting de Portugal, firmando un total de 53 goles en una sola temporada. Esto lo ha catapultado al Arsenal con la vitola de indiscutible. Pero un inicio difícil y la fuerte competencia lo han desplazado al rol de suplente de lujo, firmando 14 goles entre todas las competiciones. No son malas cifras pero se quedan lejos de las expectativas.
Un juego más allá de las cifras
Los «aficionados» que solo ven los resúmenes y quién ha marcado los goles en un partido solo se quedan con lo superficial. Esas personas piensan que si un delantero no marca un gol o un medio no hace un regate que inunde las redes no ha hecho nada.
Las críticas de estas personas muchas veces carecen de fundamento, porque siguiendo su lógica, Sergio Busquets es un jugador del montón porque no tiene grandes estadísticas ni unos highlights que quitan el sentido. Pero el Barça de Pep Guardiola y la mejor Selección Española no se entienden sin él.

Viktor Gyokeres celebra un gol con el Arsenal en Champions/ DAZN
Salvando mucho las distancias con el ejemplo, Isak y Gyokeres viven el mal de los delanteros. El público que no se sienta a ver sus partidos no aprecia las virtudes que tienen.
Además de su voracidad y facilidad para ver puerta son dos jugadores con una gran zancada, aprovechando muy bien los espacios. Otro rasgo que impresiona es su gran juego de espaldas, pese a su envergadura, son capaces de controlar un balón a 40 metros de portería y lanzar al compañero a la contra. El gol de Isak ante Túnez lo inició Gyokeres de esa misma forma.
El Mundial como remedio para quitarse los complejos
Cada uno, a su manera, ha tenido una primera temporada decepcionante y han llegado a la Copa del Mundo con la idea de volver a demostrar porqué son dos de los mejores delanteros de la Premier.

Los jugadores suecos celebran uno de los goles ante Túnez/ MARCA
Después de un primer encuentro sobresaliente llega la primera prueba de fuego, Países Bajos. Es el primer hueso que se van a encontrar los chicos de Graham Potter que quieren amarrar definitivamente su pase a la siguiente ronda.
Muchas opciones de sacar una victoria recaen sobre Viktor e Isak que tienen que demostrar si este campeonato es su consagración definitiva en la élite o lo del pasado lunes fue una excepción. El césped, como siempre, será soberano.



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