Este martes, por la tarde, San Mamés volverá a vestirse de gala para acoger un vibrante encuentro de LaLiga. El Athletic Club y el Club Atlético Osasuna medirán sus fuerzas en un partido que promete intensidad, choques y mucho fútbol físico. Con la temporada entrando en su recta final, los puntos en juego van a marcar las aspiraciones europeas de ambos equipos.
San Mamés debe dictar sentencia
Para el conjunto bilbaíno, asegurar la victoria en casa es una obligación innegociable. Los leones saben que su estadio este año no está siendo el fortín al que estábamos acostumbrados y apoyarse en el aliento de su afición es el primer paso para reconducir la situación.

La propuesta de los locales pasará, como es habitual, por imprimir un ritmo muy alto desde el pitido inicial, buscando recuperar el balón en campo contrario y explotar la velocidad constante por las bandas. La presión alta y las transiciones rápidas serán las mejores armas del equipo rojiblanco para intentar desarmar y someter a la defensa rival durante los primeros compases del partido.
El guion parece sencillo, pero este fácil plan no ha sido ejecutado correctamente por los del «Txingurri» durante todo el año, pues están haciendo una temporada bastante mediocre
La solidez navarra
Enfrente estará un Osasuna que nunca pone las cosas fáciles, menos aún en un derbi norteño de estas características. El conjunto rojillo se ha caracterizado a lo largo del campeonato por ser un bloque sumamente solidario en el esfuerzo, muy difícil de superar por el carril central y extremadamente peligroso al contragolpe. Su objetivo principal será resistir las ofensivas de los locales, juntar sus líneas defensivas y aprovechar al máximo las jugadas a balón parado o los espacios a la espalda de la defensa bilbaína para que Víctor Muñoz haga diabluras. Si logran trabar el juego y bajar las revoluciones del choque, tendrán gran parte del trabajo hecho.
Las batallas individuales
El desarrollo y el ritmo del partido dependerán en gran medida de quién logre imponer su ley en la medular. El equipo que gane los duelos individuales, capture las segundas jugadas y minimice los errores en la salida de balón tendrá el control total. Además, en partidos tan cerrados, tácticos y disputados, la eficacia de cara a portería resulta fundamental. No se prevé un encuentro con excesivas ocasiones claras, por lo que aprovechar cualquier mínimo error del rival será la gran clave para llevarse los tres puntos.

Se espera un duelo vibrante y muy igualado. El Athletic Club parte con una ligera ventaja por el empuje de su público, pero Osasuna es un experto en competir y amargar la fiesta en los escenarios más exigentes de la máxima categoría



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