La nueva sangre se abre paso con autoridad en la división de peso wélter. En el evento estelar de UFC Fight Night celebrado en el Canada Life Centre de Winnipeg este fin de semana, el local Mike Malott firmó la actuación de su vida ante su público.
El peleador canadiense superó con claridad y noqueó por TKO en el tercer asalto (2:08) al veterano ex contendiente al título Gilbert «Durinho» Burns.
Una finalización perfecta que, además de catapultar a Malott en el ranking de las 170 libras, sirvió como la emotiva bajada de telón para el adiós definitivo del brasileño a las artes marciales mixtas.
Un primer asalto de puro estudio y control
Desde el momento en que sonó el primer campanazo, Malott dejó claro que su plan de pelea estaba perfectamente planeado. El peleador de 34 años supo mantener las acciones de pie en todo momento, dictando el ritmo desde la larga distancia.
El canadiense utilizó su jab de manera precisa, estableciendo una barrera que Burns no lograba atravesar. «Durinho», fiel a su estilo combativo, intentaba acortar la distancia buscando ese volado de derecha que tantas victorias le ha dado, pero chocaba contra el excelente desplazamiento del canadiense.

Malott cerró los primeros cinco minutos demostrando una madurez absoluta: evitó los derribos a toda costa, sabiendo que el grappling era la única zona de verdadero peligro donde Burns era absolutamente superior.
La frustración del brasileño en el segundo round
La tónica no cambió durante el segundo episodio. Con la presión de verse abajo en las tarjetas, Gilbert Burns se vió obligado a ser más agresivo, introduciendo algunas patadas bajas para intentar frenar los movimientos de su rival.
Sin embargo, cada intento de proponer algo más por parte del brasileño era contrarrestado con combinaciones precisas por parte de Malott. El canadiense seguía conectando y haciendo daño, encontrando los golpes más limpios y sin asumir ni un solo riesgo innecesario.
Al terminar el asalto, el daño en el rostro de Burns y su lenguaje corporal evidenciaban que la pelea se le estaba escapando. Había sido dominado en el striking y neutralizado en sus escasos intentos de ras de lona.
El nocaut que retira a Burns
La resolución definitiva llegó superados los dos minutos del tercer asalto. Sabiendo que necesitaba finalización, Burns salió a presionar a pecho descubierto. Fue entonces cuando se encontró con la mano más pesada de la noche.
Malott encontró un hueco en la guardia del brasileño y conectó un uppercut durísimo, inmediatamente seguido de un gancho de izquierda directo a la sien que mandó a Burns a la lona.

Aunque «Durinho» hizo gala de su corazón de guerrero y logró reincorporarse casi por instinto, Malott ya había olido la sangre.
El canadiense lo persiguió, conectó una derecha demoledora que volvió a derribar al brasileño y se lanzó con un violento ground and pound. El árbitro Herb Dean no tuvo más remedio que intervenir y detener el castigo a los 2:08 del reloj.
El adiós de un guerrero: «Durinho» cuelga las guantillas
La euforia del Canada Life Centre por la espectacular victoria de su compatriota dio paso rápidamente a un momento de profundo respeto.
Sin celebraciones excesivas, Gilbert Burns se desabrochó las guantillas y, en silencio, las dejó posadas en el centro del octágono. Una de las imágenes más potentes de nuestro deporte que significa el final del camino.
«Creo que fue todo. Tuve una gran carrera, peleé contra los mejores del mundo y estoy contento», confirmó Burns minutos después en la entrevista, poniendo punto final a una trayectoria de 32 peleas profesionales (22-10) y cerrando su etapa como uno de los nombres más queridos y respetados de la UFC.
¿Qué sigue en las 170 libras para Mike Malott?
Para el héroe de la noche, el panorama no podría ser más prometedor. Esta victoria, premiada con uno de los bonos a Actuación de la Noche, significa el salto definitivo a las grandes ligas del peso wélter.
«Estoy en la cima del mundo ahora mismo», declaró Malott en el centro de la jaula, antes de pedir una ovación atronadora para la leyenda a la que acababa de vencer.
Con este triunfo en su país natal, «Proper» Mike avisa a toda la división: ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad. Queda por ver qué miembro del codiciado Top 10 será el próximo objetivo en su camino hacia la cima.



Deja un comentario