La victoria por 2-0 ante México dejó algo más que un nuevo triunfo para la generación de 2007. El encuentro disputado en Majadahonda sirvió a Paco Gallardo para comenzar a dibujar el futuro de una Selección española Sub-20 que tiene en el horizonte el Mundial de la categoría del próximo año. Y aunque buena parte del bloque procede del equipo que conquistó el Europeo Sub-19 en Gales, cinco nombres aparecen ahora con fuerza para competir por un puesto: Carlos Maciá, Valentín Pezzolesi, Iván Corralejo, Albert Navarro y Víctor Fernández.
El caso de Valentín Pezzolesi es especialmente interesante. El lateral derecho llega a la selección después de haberse consolidado en el primer equipo de Las Palmas, donde había disputado todos los minutos posibles en las primeras jornadas de Liga. Su capacidad para ocupar toda la banda, su recorrido y el crecimiento mostrado en el fútbol profesional le convierten en una alternativa diferente para Gallardo. Ante México disputó toda la segunda parte, entrando por Mario Rivas, aunque su presencia puede permitir al técnico utilizar distintas soluciones defensivas y dar mayor profundidad a los laterales.
En el centro del campo aparece Carlos Maciá, futbolista del Villarreal. Su entrada tras el descanso supone una alternativa más para una sala de máquinas que ya cuenta con nombres de enorme peso como Quim Junyent, Thiago Pitarch o Dilan Zárate. Su principal valor para Gallardo puede estar precisamente en aumentar la competencia y ofrecer otra pieza para controlar el ritmo, asociarse y mantener la identidad de un equipo que quiere dominar mediante la posesión.
También habrá que seguir de cerca a Iván Corralejo. El centrocampista del Betis sustituyó a Thiago en el descanso y dispone de una oportunidad especialmente importante, competir por minutos en una posición en la que España cuenta con mucho talento. Su presencia puede aportar movilidad y alternativas entre líneas, además de permitir al seleccionador modificar el perfil de su centro del campo sin renunciar al protagonismo con balón.
En defensa, Albert Navarro representa otra opción de futuro. El jugador del Atalanta entró en el minuto 53 y comparte generación con un grupo de defensas que ya demostró un nivel extraordinario durante el Europeo, donde España terminó el campeonato con cinco victorias y ningún gol encajado. Su incorporación no tendrá que ver únicamente con desplazar a los campeones, sino con aumentar las posibilidades tácticas y la competencia interna.
Por último aparece Víctor Fernández, delantero del Valladolid. Ante México disfrutó de 37 minutos y dejó su primera aportación decisiva con la selección: un magnífico pase de exterior para habilitar a Morante en el segundo gol. Esa acción resume precisamente lo que puede ofrecer, alternativas en ataque, capacidad para interpretar espacios y recursos técnicos para generar ventajas en los últimos metros.
El Mundial todavía queda lejos, pero el proceso ya ha comenzado. Gallardo mantiene un bloque campeón que demostró su enorme potencial en el Europeo, pero estas nuevas incorporaciones introducen una variable fundamental, la competencia. Y con una generación tan talentosa, las decisiones del seleccionador serán cada vez más difíciles. Esa competencia puede terminar siendo una de las grandes fortalezas de España cuando llegue la cita mundialista.



Deja un comentario