La expulsión del central del Real Madrid fue considerada correcta, mientras que el Comité Técnico de Árbitros entiende que Kang-in Lee también debió ver la tarjeta roja. La acción de Cuti Romero genera una interpretación diferente.
El derbi entre Atlético de Madrid y Real Madrid dejó este domingo una intensa polémica arbitral. La victoria rojiblanca por 2-1 quedó marcada por tres acciones: las entradas de Cristian ‘Cuti’ Romero sobre Jude Bellingham y Kang-in Lee sobre Fede Valverde, y el penalti cometido por Dean Huijsen sobre Giuliano Simeone que terminó con la expulsión del central madridista.
Los audios publicados tras el encuentro por la RFEF y LaLiga permiten conocer qué ocurrió dentro de la sala VAR y, sobre todo, por qué las tres acciones tuvieron consecuencias diferentes.
La situación más determinante llegó en el minuto 51. Huijsen sujetó a Giuliano dentro del área cuando el atacante rojiblanco se dirigía hacia la portería de Thibaut Courtois. Ortiz Arias señaló penalti y mostró inicialmente tarjeta amarilla al defensa.

El VAR, dirigido por Trujillo Suárez, intervino al considerar que podía tratarse de una ocasión manifiesta de gol —el denominado DOGSO—. La clave estaba en dos aspectos: Huijsen no tenía posibilidad de disputar el balón y Giuliano se encontraba ante una clara oportunidad de marcar.
Ortiz Arias acudió al monitor y solicitó una imagen más amplia para comprobar si Courtois podía alcanzar el balón. Tras verla, concluyó que el guardameta no estaba en disposición de intervenir y cambió la amarilla por roja.
La interpretación coincide con la valoración conocida posteriormente del CTA: Huijsen debía ser expulsado. De hecho, el Comité considera que Ortiz Arias debería haber mostrado la tarjeta roja directamente, sin necesidad de la intervención posterior del VAR.
Muy diferente fue lo ocurrido con Cuti Romero. En el minuto 39, el argentino pisó a Bellingham en una disputa. Inicialmente, Ortiz Arias mostró amarilla al futbolista del Real Madrid. El VAR intervino, pero lo hizo por una cuestión concreta: una confusión de identidad.

Las imágenes mostraban que Bellingham había tocado el balón y que era Romero quien posteriormente pisaba al madridista. El árbitro anuló entonces la amarilla al inglés y amonestó al defensa del Atlético.
La conversación arbitral publicada después del encuentro muestra que la revisión no se planteó para decidir entre amarilla y roja, sino para corregir al futbolista sancionado. Según las informaciones publicadas sobre la valoración del CTA, el Comité disculpa la decisión adoptada en esta acción al considerarla una jugada más confusa.
El caso de Kang-in Lee, sin embargo, cambia por completo el análisis. Poco antes del descanso, el surcoreano llegó tarde a una acción y golpeó con los tacos en la zona del tobillo de Fede Valverde. Ortiz Arias señaló la falta, pero no mostró tarjeta y el VAR tampoco intervino.

Aquí se encuentra el principal error arbitral del derbi según la valoración del CTA publicada por diferentes medios. Kang-in Lee debió ser expulsado. El Comité considera que la entrada reunía las condiciones suficientes para una tarjeta roja y que el VAR debería haber llamado a Ortiz Arias para que revisara la acción en el monitor.
Por tanto, las tres jugadas no recibieron el mismo análisis. La roja a Huijsen fue considerada correcta por tratarse de una ocasión manifiesta de gol sin disputa del balón; la amarilla a Cuti Romero se mantiene dentro de la interpretación arbitral de una acción considerada más confusa; y la entrada de Kang-in Lee constituye, según las informaciones sobre el criterio del CTA, el principal error del encuentro porque debió terminar en expulsión.
Las explicaciones no eliminan la polémica, pero sí permiten entender por qué actuó el VAR en unas jugadas y no en otras. Y también dejan una conclusión relevante: según el criterio conocido del propio Comité Técnico de Árbitros, el Real Madrid sí puede considerar incorrecta al menos una decisión determinante del derbi: Kang-in Lee no debió terminar el partido sobre el terreno de juego.



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