Los vikingos siguen asustando a ritmo de tambores y remando al unísono y mandan para casa a Brasil que se ha estrellado contra un Nyland soberbio y Haaland, que está firmando cifras legendarias. Brasil vuelve a decepcionar en una Copa del Mundo yéndose antes de tiempo.
En la tarde de Nueva York se respiraba aroma de partido grande entre dos selecciones que estaban ante la oportunidad de superar la barrera psicológica de los octavos. Y hoy hemos visto la primera sorpresa de esta ronda. Noruega ha sido más efectiva y sólida que una Brasil a la que le han faltado argumentos para reaccionar.
Primeros minutos frenéticos en «La Gran Manzana»
Nueva York es una ciudad relacionada con el espectáculo. Fin de año en Times Square, Shakespeare en el parque… hoy ha albergado un encuentro que no ha podido arrancar de forma más vibrante.
A los dos minutos Berge ponía por delante a Noruega después de una jugada colectiva que ha dejado al del Fulham solo. Sin embargo, la alegría escandinava se esfumó tan pronto levantó la bandera el juez de línea.

Nyland adivina el disparo de Bruno Guimaraes/ The Mirror
Solo 10 minutos después Matheus Cunha es derribado por Ajer y tras una revisión exprés se decreta la pena máxima. Pero Bruno Gimaraes, especialista contrastado, se topa con Nyland quien la adivina abajo al palo zurdo. Lo que demuestra que las paradinhas y los saltos no son garantía de éxito. Pero lo realmente llamativo es que Vini haya cedido el lanzamiento al del Newcastle.
El respeto, un bozal para 21 jugadores
A medida que avanzan las eliminatorias las selecciones tienen cada vez más miedo de hacer las cosas mal. Ya que cualquier error te envía para casa sin reparo.
Esa sensación de jugar sin red atenazaba a cariocas y nórdicos que no terminaban de dar un paso al frente. Los cambios parecían despertar a los de Ancelotti de su letargo, sobre todo Endrick que en su primera intervención ha mandado un mano a mano rozando el palo.
Pero quitando eso, todo seguía igual excepto para un hombre. Erling Braut Haaland. El ciborg ha estado todo el partido bregando con Marquinhos y Gabriel, ganando duelos generando ventajas y dando oxígeno a su selección. No obstante, faltaba el gol. Aunque esa palabra, a este ritmo, incluirá una foto del ariete del City junto a su definición porque las dos que ha enganchado, han ido a la cazuela.
El de siempre, hace lo de siempre y logra algo insólito
Erling es un jugador que no se arruga y que siempre suma con sus goles. El que ha abierto la lata ha sido marca de la casa. A falta de 10 minutos Schjelderup ha puesto un centro desde la izquierda y con un rápido movimiento de pies Haaland ha eludido la presencia de Gabriel para enviar un testarazo al fondo de la red. Abajo y ajustado al palo corto, imposible.

Erling Haaland celebra emocionado su segundo tanto abrazado por sus compañeros/Menorca
Brasil estaba aturdido, los chicos de Ancelotti no sabían que hacer, el tiempo se escurría entre los dedos al igual que el sueño de la copa. Justo cuando los cariocas se topaban con una pared, Haaland volvió a dar un martillazo definitivo.
A punto de llegar al minuto 90 Erling ha recibido en la frontal solo y completamente estático. Le han concedido espacio y tiempo, lo necesario para ajustarla al palo largo a ras de césped.
La pérdida de estribos y la impotencia nublan a Brasil
Quedaban 7 minutos de descuento y la idea de forzar la prórroga se veía una utopía. Para colmo, jugadores como Neymar, lejos de liderar una reacción, han caído en la frustración y la lucha con los jugadores rivales. Esto ha generado una tangana entre ambos equipos.
Justo a continuación, un torpe codazo de Ostigard a Casemiro dentro del área, es señalado como penalti. Neymar, tras una intensa conversación con Nyland, lo transforma y va directo a celebrarlo en su cara.

Neymar es consolado por Rapinha tras caer eliminado del Mundial/ TN
Esta actitud lo diferencia de verdaderas leyendas contemporáneas. Messi o Cristiano; a pesar de la edad, las lesiones y las dudas, siguen manteniendo un nivel medio-alto por puro trabajo y constancia. Y sobre todo por una mentalidad insaciable y competitiva. Algo que a Ney le ha faltado en muchos momentos.
Esta nueva eliminación deja a Brasil muy tocada, llevan desde 2014 sin hacer un gran papel en un Mundial y desde 2019 sin ganar un título. Esta generación tiene nombres de élite y uno de los mejores entrenadores del siglo. Y este torneo se puede ver como una transición a una nueva filosofía o como el fracaso de Ancelotti al frente de la canarinha, el tiempo lo dirá.





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