Los leones del Atlas avanzan a octavos en un partido donde han sido superiores. Bono ha vuelto a ser la estrella desde los once metros y Saibari certifica una clasificación agónica
Neerlandeses y africanos han puesto el broche de oro a una tarde-noche-madrugada de fútbol muy intensa. Brasil ha ganado sobre la bocina, Paraguay se ha cargado a Alemania en los penaltis y Marruecos ha hecho lo propio en una tanda donde los fallos han sido la clave.
La velocidad del juego marroquí supera el ímpetu tulipán
En los primeros compases de juego los de Ronald Koeman le han quitado la bola al equipo magrebí. Algo sorprendente viendo la forma de jugar de ambas selecciones y el sistema que planteaba la orange sobre el verde de Monterrey.
Sin embargo, la idea de salir con línea de 5 ha generado superioridad en campo contrario y un mayor desahogo para los delanteros neerlandeses. En salida de balón Países Bajos salían con 4, con Nathan Ake actuando como lateral y dejando mucha libertad ofensiva a Van de Ven. Mientras, los de Mohamed Ouahbi han empezado a salir de la cueva gracias a dos jugadores capitales. Ounahi y El Aynaoui que le han dado velocidad al juego.
Precisamente El Aynaoui ha tenido la primera ocasión clara a los 20 minutos, donde un córner botado desde la derecha, ha encontrado destino en su cabeza. El remate en la zona del primer palo, lo ha repelido Verbruggen.
Acto seguido el portero del Brighton ha tenido que sacar otra manopla a un disparo lejano que Achraf que buscaba la escuadra derecha.
A medida que el descanso se acercaba, el encuentro se ha ido rompiendo. Van de Ven ha puesto a prueba a Bono con un disparo muy lejano que salió muy potente, pero centrado. Saibari, por su parte, ha rozado el gol en la última de la primera mitad. En una falta lateral botada desde el sector derecho por Hakimi, el «improvisado» delantero no ha conseguido conectar un remate totalmente liberado en el segundo palo.
Marruecos embotella a una Holanda agarrada a Summerville
Después del paso por vestuarios la tónica ha sido la misma. Los marroquís han seguido empujando y cargando el área, mientras los de Ronald Koeman se sostenían como podían y solo Summerville daba oxígeno y velocidad para proyectarse en ataque.
Los leones del Atlas han seguido superando a los tulipanes con balones indetectables y llegadas desde segunda línea. En este contexto, dos jugadores han brillado por encima de los demás. Ounahi cada vez que ha cogido el balón ha puesto pases peligrosísimos desde mucha distancia y esos envíos los caza Hakimi quien se ha topado con Verbruggen primero y el larguero después para abrir la lata.

Los jugadores de Países Bajos rodean a un emocionado Gakpo/ X @FIFAWorldCup
Justo cuando Marruecos estaba más inspirada, ha llegado el tanto neerlandés. Esto es fútbol y así funciona. A falta de 20 minutos un balón largo de Bart ha sido peinado por Weghorst, en su primera intervención ha habilitado la carrera de Summerville. A pesar de la presión de dos defensores ha ganado el balón desde el suelo para que Gakpo batiera a Bono al borde del área pequeña con un disparo cruzado.
El jugador del Liverpool ha sido abrazado por todos sus compañeros, mientras rompía a llorar. Cody ha perdido a su hijo en las últimas horas y una noticia tan delicada y las emociones que ese gol suponían, lo han desbordado.
Testarazo incontestable para agarrarse al Mundial
Después del gol de Gakpo, Marruecos, logicamente, se ha volcado en territorio contrario. Lo realmente llamativo es que lo ha hecho sin muchas de sus piezas clave. Ni Brahim, que ha hecho un partido muy flojo, ni Bouaddi ni sobre todo Ounahi han estado en el campo.
Pero los revulsivos que ha metido Ouhanbi han sido vitales, de hecho Talbi, uno de los cambios, ha puesto un centro perfecto desde la izquierda. Issa Diop ha rematado con firmeza y frialdad. La misma con la que ha celebrado la vida extra de su equipo. Viene otra media hora de fútbol en Monterrey, la segunda prórroga consecutiva de esta Copa del Mundo.
Bart Verbruggen salva a su país en una prórroga marcada por el cansancio
Cada vez que llega un gran tornero el portero del Brighton hace una actuación muy notable. En el día de hoy ha vuelto a firmar un gran partido pero la mano que ha sacado en la primera parte de la prórroga se cuela de lleno en el debate de la mejor parada del campeonato.
En el 98 de juego tras una gran jugada colectiva Rahimi ha dejado sentado a Koopmeiners y cuando solo tenía delante a Bart, este ha sacado un brazo duro, de los que pone Manuel Neuer. Los neerlandeses respiraban y los marroquís no se lo creían.

Bart Verbruggen evita el gol de Marruecos en la prórroga/ X @andreNadf
De ahí al final del tiempo extra el partido ha estado marcado por el conservadurismo de Holanda y la imposibilidad de percutir de los magrebíes, sumado el cansancio de ambos equipos que han visto en los penaltis la forma de solucionar este disputado partido.
Unos penaltis impredecibles asientan (más aún) a Marruecos en la élite
Ni en una película de Steven Spielberg se ven tantos giros de guión como en esta tanda. A Verbruggen se le ha escapado por debajo del cuerpo un balón que había atajado. Marruecos y Países Bajos han estrellado un balón en el palo cada uno.
Pero el hombre decisivo ha vuelto a ser Bono, quien le ha sacado a Summerville el penalti decisivo sin moverse, sacando una mano seca completamente erguido. Como quién coge la bola en un calentamiento.
Marruecos está en octavos de final donde parte como favorita ante una de las anfitrionas, Canadá. Con lo de hoy los africanos demuestran que lo de Qatar no fue anecdótico y ha evolucionado como equipo.

Saibary celebra el pase a octavos tras marcar el penalti decisivo/ X @dataef_ar
Ya no es solo esa selección rocosa, bien plantada y que aprovechaba al máximo sus ocasiones, ahora es un conjunto alegre, que aprovecha sus jugadores de buen pie y demuestra tener un fondo de armario más que competente.
Para cerrar con Países Bajos, da la sensación de que los de Koeman, quien sale muy señalado por su planteamiento, se dan siempre contra el mismo muro. En la Eurocopa se quedaron a dos minutos de la final, en Catar los penaltis los volvieron a castigar. Cuando el escenario es muy exigente los tulipanes no dan la talla y eso, en torneos tan disputados te marca en este caso para mal.




Deja un comentario