La selección española certificó su clasificación como primera del Grupo H del Mundial 2026 tras imponerse por 0-1 a Uruguay en un partido muy intenso, físico y con pocas ocasiones claras. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente sufrió durante varias fases del encuentro ante la presión uruguaya, pero encontró el gol antes del descanso gracias a Álex Baena. El tanto llegó tras un grave error de Fernando Muslera, que no pudo blocar un disparo aparentemente sencillo. España supo defender la ventaja en la segunda mitad y acabó llevándose tres puntos que le permiten avanzar como líder de grupo, mientras que Uruguay queda eliminada del torneo.
PRIMERA PARTE
El partido arrancó con una enorme tensión en el ambiente. Uruguay llegaba obligada a ganar para mantener opciones de clasificación, mientras que España sabía que una victoria le permitiría asegurar el liderato del Grupo H. Desde el pitido inicial se vio un encuentro muy físico, con entradas intensas, mucha presión y pocos espacios para que los jugadores más creativos pudieran desplegar su fútbol.
Los primeros minutos estuvieron marcados por la agresividad uruguaya. El conjunto de Marcelo Bielsa presionó muy arriba la salida de balón española, obligando a Unai Simón y a los centrales a jugar con rapidez para evitar pérdidas comprometidas. Fede Valverde y Bentancur se adueñaron durante varios tramos del centro del campo, dificultando la circulación de España y provocando que La Roja tuviera que buscar alternativas por las bandas.
España respondió manteniendo la calma y apostando por largas posesiones. Rodri actuó como director de orquesta, intentando conectar continuamente con Pedri y Mikel Merino para superar la presión rival. Cada vez que el balón llegaba a Lamine Yamal, la defensa uruguaya se multiplicaba para evitar que el joven extremo pudiera encarar en situaciones de uno contra uno.
Con el paso de los minutos, España fue creciendo en el partido. La posesión empezó a traducirse en acercamientos al área rival y Uruguay comenzó a dar algunos pasos atrás. Álex Baena fue uno de los futbolistas más activos, apareciendo constantemente entre líneas para generar superioridades y asociarse con Oyarzabal.

La primera ocasión clara llegó tras una combinación entre Pedri y Baena que terminó con un disparo bloqueado por la defensa celeste cuando parecía que podía convertirse en el primer gol del encuentro. Uruguay respondió mediante una rápida transición liderada por Darwin Núñez, que consiguió ganar la espalda de los defensores españoles, aunque la jugada terminó sin consecuencias gracias a una buena intervención de Laporte.
El encuentro entró entonces en una fase de mucha igualdad. España controlaba el balón, pero Uruguay amenazaba constantemente al contragolpe. Cada pérdida española generaba una sensación de peligro, especialmente cuando Valverde aceleraba el juego con pases verticales buscando la velocidad de los atacantes.
Cuando todo apuntaba a que el descanso llegaría con empate a cero, apareció la acción que terminó decidiendo el partido. Corría el minuto 42 cuando Álex Baena recibió un balón en la frontal del área. El futbolista español armó un disparo aparentemente sencillo que no parecía entrañar demasiado peligro, pero Fernando Muslera cometió un error inesperado. El veterano guardameta no logró atrapar el balón con seguridad y este terminó colándose en la portería. El estadio quedó en silencio mientras los jugadores españoles celebraban un gol tan importante como inesperado.

El tanto supuso un golpe psicológico enorme para Uruguay, que veía cómo todo el trabajo realizado durante la primera mitad quedaba comprometido por una acción aislada. España, por el contrario, ganó confianza y manejó los últimos minutos antes del descanso con inteligencia, evitando riesgos y marchándose a los vestuarios con ventaja en el marcador.
SEGUNDA PARTE
La segunda mitad comenzó con una Uruguay mucho más ofensiva. Marcelo Bielsa sabía que el resultado la dejaba fuera del Mundial y ordenó a sus jugadores adelantar líneas desde el primer minuto. La presión aumentó y España tuvo que afrontar varios minutos de sufrimiento ante el empuje uruguayo.
Los celestes empezaron a jugar con mayor verticalidad. Valverde asumió aún más protagonismo y buscó constantemente filtrar balones hacia Darwin Núñez. Las llegadas por las bandas también aumentaron, especialmente por el sector izquierdo, donde Maxi Araújo intentó generar superioridades para enviar centros al área.
España respondió replegándose ligeramente y apostando por ataques rápidos cuando recuperaba la posesión. Rodri siguió siendo fundamental para dar equilibrio al equipo, mientras que Pedri aportaba calma cada vez que el balón pasaba por sus botas. La selección española no renunció a atacar, pero priorizó mantener el orden defensivo.
A medida que avanzaba el reloj, el encuentro se volvió cada vez más intenso. Uruguay acumulaba hombres en campo contrario y España encontraba espacios para correr. En una de esas transiciones, Ferran Torres estuvo cerca de sentenciar el partido tras una rápida combinación que dejó a la defensa uruguaya descolocada, aunque su remate no encontró portería.
La defensa española firmó una actuación sobresaliente durante todo el segundo tiempo. Cubarsí mostró una madurez impropia de su edad, Laporte ganó numerosos duelos aéreos y Cucurella aportó intensidad tanto en defensa como en ataque. Cada centro uruguayo era despejado con contundencia y cada intento de asociación cerca del área encontraba una camiseta roja preparada para cortar el peligro.

Los minutos finales fueron de auténtica tensión. Uruguay jugaba prácticamente con todos sus efectivos volcados en ataque, mientras España defendía con enorme concentración. La sensación era que cualquier detalle podía cambiar el destino del partido y del grupo.
Con el paso del tiempo, la frustración empezó a aparecer en las filas uruguayas. Las ocasiones no llegaban con claridad y el reloj corría en contra de los intereses sudamericanos. España aprovechó esa ansiedad para controlar mejor los tiempos del encuentro, realizando posesiones largas y obligando a Uruguay a correr detrás del balón.
En los instantes finales, el nerviosismo acabó pasándole factura a la Celeste. Agustín Canobbio vio la tarjeta roja tras una acción fruto de la desesperación, dejando a su equipo con diez hombres cuando ya apenas quedaba tiempo para reaccionar.
Tras varios minutos de añadido, el árbitro señaló el final del encuentro. Los jugadores españoles celebraron sobre el césped una victoria trabajada, sufrida y tremendamente valiosa. El 0-1 otorgaba a España el liderato del Grupo H y el pase a las eliminatorias con buenas sensaciones, mientras que Uruguay abandonaba el Mundial tras un partido en el que luchó hasta el último segundo, pero en el que terminó condenada por un error que resultó decisivo.
FICHA TÉCNICA
Uruguay 0: Muslera (Rochet, descanso); Varela, Cáceres, Sanabria (Rodríguez, min.70), Olivera; Valverde (Viñas, min.57), Ugarte (De la Cruz, min.45), Bentancur; Canobbio, Núñez y M.Araújo.
España 1: Unai Simón; Llorente, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Pedri (Fabián, min.60); Lamine (Williams, min.76), Merino (Olmo, min.60), Baena (Yeremy, min.66); y Oyarzabal (Torres, min.76).
Gol: 0 – 1, min.42, Baena.
Colegiado del Encuentro: Ismail Elfath (USA). Amonestó a Sanabria (min.54), Varela (min.58) y De la Cruz (min.93) por parte de Uruguay. Y a Baena (min.46) en España. Expulsó a Canobbio (min.95) por roja directa.
Estadio: Akron de Guadalajara (México).
CLASIFICACIÓN FINAL DEL GRUPO H
| Grupo H | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 7 | 3 | 2 | 1 | 0 |
| 2 | 3 | 3 | 0 | 3 | 0 |
| 3 | 2 | 3 | 0 | 2 | 1 |
| 4 | 2 | 3 | 0 | 2 | 1 |



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