La ‘Nati’ dominó con 26 disparos y 3’20 xG, pero se topó con un muro infranqueable y un cabezazo en el 94’ que lo cambia todo.
Si alguien había dibujado este Grupo B como un paseo para Suiza y Canadá, que borre el esquema. Catar, la cenicienta, la selección que llegaba con el cartel de “carne de cañón”, firmó un empate numantino (1-1) que desnuda las costuras de la candidatura helvética. No fue un milagro. Fue fe, orden y una lección de supervivencia que debería estudiarse en las escuelas de fútbol. Mientras, Suiza vuelve a demostrar por qué es un equipo de Eurocopas, pero no de Mundiales: mucho dominio, poca pegada y una fragilidad en los minutos finales que ya es marca registrada.

Suiza en tres cuartos: efectivos como el cenicero de una moto

Suiza no jugó mal. Jugó estéril. Esa es la gran diferencia entre un aspirante y un candidato de verdad. Los de Murat Yakin sometieron a Catar desde el primer minuto como un boxeador que noquea al aire: 26 disparos( 7 de ellos a puerta), 12 córners, 68% de posesión y 3’24 de expected goals (xG). Datos de goleada. Pero el marcador solo reflejó un penalti.
El cabezazo que reescribe el grupo: Khoukhi, héroe inesperado

Y cuando Suiza ya se veía ganando y pensando en Canadá, llegó el minuto 94. Córner. Centro medido al corazón del área. Y Boualem Khoukhi, un central que había pasado el partido sufriendo a Embolo( que estaba cuajando un gran partido generando el penalti y transformando el único gol del combinado hélvetico), se elevó como un guerrero numantino y conectó un cabezazo imposible. A la escuadra. Sin respuesta para Kobel.
«Hemos logrado ese primer punto que nunca existía», declaró Lopetegui acerca del empate de Catar, una selección que en la pasada Copa del Mundo, en calidad de anfitriona, encajó tres reveses en su debut en una cita internacional de máximo nivel. El seleccionador también se abrió sobre su anterior «experiencia» mundialista con España: » Lo del Mundial de Rusia lo tengo enquistado a nivel emocional». Dejando así claro que esa espina no se le ha separado del alma en estos 8 años que han pasado.
El Grupo B ya no se parece al dibujo inicial

Con este 1-1, sumado al empate a uno entre Canadá y Bosnia, se ha producido una circunstancia insólita: el empate máximo. Todos los conjuntos del Grupo B tienen un punto. La igualdad es absoluta, matemática, casi poética. Y el que aspire a seguir adelante tendrá que ganar, no limitarse a dominar sin derribar.
Canadá, que partía como segunda favorita en todas las quinielas, apareció superada por una Bosnia rocosa, disciplinada y sin complejos, mientras que Suiza, la gran aspirante al segundo escalón, pinchó ante la cenicienta catarí y se marcha con un serio golpe anímico en el descuento. Por su parte, Catar, la señalada por todos, la que llegaba con el cartel de ser un cero a la izquierda, ha demostrado una lección de resistencia. El dibujo inicial se ha roto. Ahora toca remangarse y competir.
Ficha técnica
Catar (1): Mahmoud Abunada; Ayoub Al Oui (Fathi 60′), Pedro Miguel, Boualem Khoukhi, Al Amin; Assim Madibo (Al Manaai 79′), Jassem Gaber (Boudiaf 60′), Laye; Yusuf Abdurisag ( Alaaeldin 60′), Akram Afif, Edmilson Junior (Al Haydos 88′).
Suiza (1): Gregor Kobel; Zakaria, Nico Elvedi, Manuel Akanji, Ricardo Rodríguez (Muheim 89′); Dan Ndoye (Manzambi 65′), Remo Freuler(Jashari 89′), Granit Xhaka, Michel Aebischer (Rieder 65′); Rubén Vargas (Amdouni79′); Breel Embolo.
Goles: 0-1: Embolo (p. 17′); 1-1: Muheim (P.P.) (90’+4).
Tarjetas: Abunada (amarilla, 17′), Gaber (amarilla, 23′), Zakaria (amarilla, 42′).
Árbitro: Saíd Martínez (Honduras).



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