Bosnia vuelve a un Mundial doce años después con dos extremos de apellido imposible, Alajbegovic y Bajraktarevic, como la gran esperanza de una generación que ilusiona

Bosnia regresa a un Mundial doce años después. No lo hace con un equipo de laboratorio, sino con dos puñales de banda que parecen sacados de un error del teclado: Kerim Alajbegovic y Esmir Bajraktarevic. Ellos son la gran esperanza de una generación que pretende devolver al país a los mapas del fútbol mundial. El estreno, este viernes en el BMO Field de Toronto (21:00 en España) ante Canadá, será la primera prueba de fuego para estos dos extremos y para el viejo león Edin Dzeko, que a sus 40 años se niega a colgar las botas.
Los puñales Balcánicos

Leer Alajbegovic y Bajraktarevic en la misma convocatoria es como ver a un amigo borracho escribirte un mensaje a las 3 de la madrugada. Parece un error. Pero en realidad, son dos de los extremos más prometedores de Europa y la gran esperanza Bosnia y Herzegovina para este Mundial.
Kerim Alajbegovic tiene 18 años, 1,86 de altura y una zurda que ya ha firmado 9 goles y 3 asistencias en 28 partidos con el Red Bull Salzburgo. Además, el Bayer Leverkusen lo ha atado con un contrato de cinco años y una cláusula de 22 millones de euros. Cabe destacar Xabi Alonso contaba con él en la Champions antes incluso de debutar como profesional.
Por su parte, Esmir Bajraktarevic nació en Wisconsin (EE.UU.), mide 1,75 y juega a pierna cambiada desde la derecha. En la pasada Eredivisie acumuló 4 goles, 4 asistencias con 2,68 goles esperados. Su sangre fría bajo presión ya se demostró en la tanda de penaltis que dejó a Italia fuera del Mundial.
El encaje

El seleccionador Sergej Barbarez tiene clara la fórmula: 4-3-3 con Alajbegovic por la izquierda y Bajraktarevic por la derecha. Así, dos referencias puras abriendo el campo, un viejo conocido en Europa de 40 años (Edin Dzeko) esperando centros en el área y un par de bandas que saben lo que tienen que hacer, ser verticales .
En el amistoso ante Panamá (1-1) jugaron juntos como extremos puros. No fue un ensayo cualquiera, sino el anuncio de lo que viene: desborde, centro y encontrar rematador. Sin florituras. De hecho, Barbarez ha demostrado que confía en ellos para alternar posiciones durante el partido, lo que genera imprevisibilidad en el ataque bosnio.
La noche que fulminaron a Italia

Lo que pasó ante Italia en la repesca no fue un partido de fútbol, sino una demostración de acero, resistencia y personalidad. Bosnia reclamó el balón, presionó arriba y acabó con un hombre más durante gran parte del encuentro. upo aprovechar a la perfección sus oportunidades y los espacios que dejó una Italia consumida por las expectativas y el ansia.
En la tanda de penaltis, Alajbegovic marcó el suyo como si llevara 15 años haciéndolo. Y Bajraktarevic remató la faena con un penalti ganador que dejó a toda una nación de espaldas. Así pues, entre los dos fulminaron a una de las potencias históricas del fútbol mundial. Ese partido los expuso al gran público, y dislumbraron a todos.
Junto a ellos, caras conocidas como Sead Kolasinac (defensa rocoso), Dzeko (40 años, 143 partidos internacionales, 70 goles) y el ya conocido Dedić (lateral del Benfica) aportan la experiencia que los jóvenes necesitan para no venirse abajo en los momentos críticos.
El partido ante Canadá: el prólogo de una historia prometedora

El estreno será este viernes en el BMO Field de Toronto ante la Canadá de Alphonso Davies ( será baja por lesión en los isquiotibiales) y Jonathan David. Los locales son rápidos, intensos y juegan en casa. Sin embargo, Bosnia no ha vuelto a un Mundial doce años después para hacer turismo.
La clave táctica por parte del conjunto de «La Hoja de Malpe» será la transición rápida por izquierda buscando a David al espacio. Bosnia, por el contrario, se cerrará con un bloque medio, doble pivote (Basic y Sunjic) y encomendará el ataque a la verticalidad de sus dos extremos.El duelo en las bandas, como ya he mencionado, será decisivo: Alajbegovic y Bajraktarevic contra los laterales canadienses. Dzeko, en el área, sigue siendo un problema para cualquier defensa, sobre todo para defensores como los canadienses que están inexperimentados en torneos de alta enjundia. Por todo ello, Bosnia tiene argumentos para plantar cara. No parte como favorita, pero los puñales pueden ser la llave para la sorpresa.



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