La tarde en Los Arcos prometía fútbol del bueno. El Orihuela C.F. llegaba con ganas de reivindicarse ante su afición, con un estadio que, como siempre, empujaba desde el primer minuto. El ambiente era el de las grandes citas: bufandas al viento, cánticos que retumbaban en las gradas y esa mezcla de ilusión y nerviosismo que solo el fútbol es capaz de generar. Pero el guion del partido, desde muy temprano, empezó a torcerse.
El C.D. Coria golpeó primero, y lo hizo cuando apenas se habían disputado ocho minutos. Un ataque rápido, una acción bien trenzada y el balón terminó en el fondo de la red, poniendo el 0-1 y dejando al Orihuela con la obligación de remar contracorriente. El gol fue un jarro de agua fría, pero no un golpe definitivo. El equipo reaccionó con carácter, con esa energía que siempre muestra en casa.
En el minuto 14 llegó la primera gran ocasión para los escorpiones: Gonzalo armó un disparo potente desde la frontal que obligó al portero rival a realizar una intervención espectacular. Fue una parada de las que levantan aplausos incluso entre los aficionados contrarios. Esa acción encendió a la grada y dio alas al equipo, que empezó a encadenar posesiones más largas y a pisar el área rival con más frecuencia.
El tramo final de la primera parte fue, quizá, el mejor momento del Orihuela en todo el encuentro. En el minuto 40, Solsona estuvo a punto de firmar el empate con un disparo ajustado que hizo contener la respiración a todo el estadio. El balón se marchó por muy poco, pero dejó claro que el equipo estaba vivo, que seguía creyendo. Sin embargo, el descanso llegó sin que el marcador se moviera.
La segunda mitad comenzó con cambios y con la intención clara de darle un giro al partido. Pero el fútbol, a veces, es cruel. En el minuto 48, cuando el Orihuela trataba de asentarse de nuevo en el campo, llegó el 0-2 del Coria. Un golpe durísimo que obligaba a un esfuerzo titánico para remontar.
A pesar del mazazo, el equipo no bajó los brazos. Hubo momentos de buen juego, combinaciones rápidas y un par de acciones a balón parado que llevaron peligro. Solano, en una falta directa, estuvo muy cerca de recortar distancias. La afición, fiel como siempre, no dejó de animar ni un solo instante.
Pero el partido terminó de romperse en el minuto 80, cuando Lara vio la tarjeta roja. Con un jugador menos y el marcador en contra, el Orihuela quedó expuesto a los contragolpes del Coria, que no perdonó. En el 86 llegó el 0-3, y ya en el 90, con el equipo volcado en ataque, cayó el 0-4 definitivo.
El resultado es duro, no hay forma de maquillarlo. Pero también es cierto que el marcador no refleja del todo lo que fue el partido. El Orihuela tuvo fases de buen fútbol, ocasiones claras y un espíritu competitivo que nunca desapareció. El Coria, por su parte, fue un equipo eficaz, sólido y letal en los momentos clave.
Al final, lo que queda es la sensación de que el equipo luchó, que lo intentó hasta el último minuto y que, pese al golpe, la temporada sigue abierta. El mensaje del club lo resume a la perfección: #TodosUnoHastaElFinal.
Ficha técnica
ORIHUELA C.F
Alineación: Iván Buigues; Marc, Álvaro Peregrina, Juanma García, Rubén García; L. Booker, Fran Rivera; G. Miranda, Ángel Sánchez, J. Monterde; J. Solsona. Cambios: Solano por Fran Rivera (46’), Benji por Peregrina (62’), Lara por Ángel Sánchez (63’), Camilo por Monterde (63’), Sergio Gómez por Peregrina (71’), Hugo López por Rubén García (71’). Expulsado: Lara (81’).
C.D. CORIA
Alineación: A. Alonso; José Currás, Iñaki León, Álvaro Domínguez, Jacobo; Javier Tapia, Marcos Bautista, Adri Pérez; D. Dambelleh, Alex Toper; D. Mba. Cambios: Dambelleh (62’), Toper (71’), Nacho Vila (71’), D. Rodríguez (85’), Tomy (94’).
GOLES
0-1 (8’) C.D. Coria 0-2 (48’) C.D. Coria 0-3 (86’) C.D. Coria 0-4 (90’) C.D. Coria



Deja un comentario