El Real Avilés Industrial ha tomado una decisión drástica esta mañana al hacer oficial la destitución de Daniel Vidal como entrenador del primer equipo. El técnico catalán, de 33 años, deja el banquillo blanquiazul después de una etapa marcada por la irregularidad en los resultados y, especialmente, por una racha negativa que ha durado demasiado tiempo.
Vidal llegó al club asturiano en el verano de 2025, justo tras lograr el ascenso del equipo a Primera Federación y después de su paso por el Nàstic de Tarragona (donde fue destituido en mayo de ese mismo año). Su contratación generó ilusión entre la afición, dada su juventud, su experiencia en la categoría y su perfil de entrenador con ideas claras y modernas. Sin embargo, los números no han acompañado.
El equipo acumula 9 jornadas consecutivas sin conocer la victoria, desde el empate a uno frente al Bilbao Athletic en Lezama (1-1), un resultado que en su momento se valoró positivamente pero que hoy queda como el último punto sumado en una secuencia preocupante de empates y derrotas. Esta dinámica ha colocado al Real Avilés en una posición incómoda en la tabla, lejos de los objetivos de permanencia cómoda o incluso de aspirar a algo más ambicioso que se planteaban al inicio de temporada.
El club, a través de un comunicado oficial, ha agradecido a Daniel Vidal su profesionalidad y dedicación durante estos meses, pero ha señalado que «la situación deportiva requiere un cambio de rumbo inmediato para revertir la tendencia actual y garantizar los objetivos del proyecto».
De momento no se ha anunciado quién será el sustituto, aunque en los próximos días se espera que la dirección deportiva, encabezada por Miguel Linares, anuncie un nuevo entrenador que tome las riendas del equipo de cara al tramo decisivo de la temporada en Primera Federación.
La afición blanquiazul, que había depositado muchas esperanzas en el proyecto de Vidal, ahora espera una reacción rápida del club para evitar males mayores en una categoría tan exigente como la actual. El próximo partido será una prueba de fuego para el nuevo técnico y para un vestuario que necesita recuperar confianza cuanto antes.



Deja un comentario