El CD Castellón confirmó su buen momento con una victoria de 2-0 sobre el Deportivo. Con este triunfo el equipo albinegro se coloca líder en solitario con 48 puntos extendiendo una racha de siete partidos invicto, ocho victorias como local y seis porterías a cero seguidas. El Castellón fue firme en defensa, aprovechó sus llegadas y sitúa la ansiedad de toda la afición ante un final de temporada ilusionante.

Primera parte
El Castellón salió dispuesto a imponer su ritmo desde el pitido inicial. El ambiente fue «atronador» y el equipo local entró «con la sexta marcha puesta», marcando pronto la pauta de intensidad. En los primeros minutos dominó la posesión y la presión alta: el Deportivo apenas inquietó el área rival. La calma se rompió en el minuto 10 con el 1-0: Ousmane Camara recibió fuera del área, regateó hacia la izquierda y conectó un fuerte disparo que se coló pegado al palo corto del portero.

Este golazo multiplicó la intensidad local y el conjunto visitante no logró superar la férrea defensa albinegra antes del descanso. El Deportivo apenas inquietó: su mejor acción, un disparo de Mella al inicio del encuentro que blocó el central argentino Sienra de forma providencial. Se llegó al intermedio con ventaja a favor del Castellón, en un partido todavía «abierto» pero con dominio claro de los locales.
Segunda parte
El Deportivo salió del vestuario con agresividad. De hecho, durante los primeros 15 minutos los gallegos llevaron la iniciativa y entre las pocas ocasiones generadas destacó un remate al travesaño que pudo cambiar el partido. Sin embargo, el Castellón no se desordenó; cerró espacios y aguantó ese empuje inicial del Dépor sin encajar.

Poco a poco el Castellón recuperó el control del encuentro. Transcurrida la hora de partido, los albinegros volvieron a amenazar con peligro y, en el 63′, sentenciaron con un golazo. El disparo fue obra de Álex Calatrava: recibió en el vértice del área y soltó un zapatazo a la escuadra imposible para el portero. En la jugada intervino Brian Cipenga, quien asistió el balón a Cala de una forma algo estrepitosa.

Tras el 2-0, el conjunto local mantuvo el orden defensivo sin sobresaltos. En los minutos finales el marcador ya no se movió: los cambios de ambos entrenadores resultaron inocuos y solo quedó que los aficionados celebraran con entusiasmo el triunfo. Con este resultado, el Castellón sumó su octava victoria consecutiva en Castalia y dejó claro que en cualquier situación, pero sobre todo en casa, es un equipo muy difícil de batir.
El resultado final refleja un partido trabajado más que brillante: el Castellón supo adelantarse pronto y luego manejar la ventaja, sin dejar espacios al Deportivo. El Castellón encabeza la tabla y reivindica sus credenciales de aspirante al ascenso directo. La afición orellut puede soñar con la Primera División, aunque el mensaje del club sigue siendo de prudencia: restan aún muchos partidos por jugar y un final de temporada que promete emociones.




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