El CD Castellón asaltó el estadio José Zorrilla con una goleada 0-4 que lo coloca como líder provisional de la Segunda División, a la espera de lo que haga el Racing en su partido pendiente. El conjunto albinegro dominó con autoridad y aprovechó su gran eficacia a balón parado para dejar el encuentro encarrilado ya en la primera mitad. Se trata, además, de la primera victoria del Castellón como visitante en Valladolid en toda su historia, un resultado que prolonga la racha positiva del equipo de Pablo Hernández y que confirma su candidatura al ascenso.

Primera parte:
El encuentro arrancó con ambos equipos estudiándose tácticamente, sin llegadas claras en los primeros 20 minutos. Ninguno logró imponerse de inicio ni ejerció una presión alta asfixiante sobre la salida de balón rival, lo que derivó en un duelo igualado y de pocas ocasiones al comienzo. Sin embargo, esa calma inicial fue el preludio de la tormenta albinegra a balón parado: el Castellón había trabajado esas jugadas y estaba a punto de sacarles máximo provecho, tal como anticipó su técnico Pablo Hernández.
En el minuto 21, en prácticamente la primera aproximación clara, el Castellón abrió el marcador. Tras un córner rechazado por la defensa local, Beñat Gerenabarrena amagó el disparo desde la frontal y filtró un pase inteligente para Ousmane Camara, quien controló con tiempo dentro del área y definió con un tiro raso cruzado para el 0-1.

Apenas tres minutos después, llegaría el segundo golpe: Israel Suero ejecutó con maestría una falta lateral y Diego Barri se elevó para conectar un cabezazo picado al fondo de la red, aprovechando la pasividad defensiva pucelana y sorprendiendo tanto a la zaga como al meta Guilherme Fernandes. En un abrir y cerrar de ojos, el conjunto de Pablo Hernández se ponía 0-2 arriba, sumiendo al José Zorrilla en un silencio incrédulo.
El Real Valladolid intentó reaccionar tras ese mazazo doble. De hecho, en el minuto 32 “Chuki” logró mandar el balón a las mallas, pero su gol fue invalidado por un fuera de juego milimétrico señalado a instancias del VAR. Fue un breve espejismo para los locales, porque el Castellón siguió haciendo daño cada vez que forzaba una jugada de estrategia.
En el 38′, otro saque de esquina mal defendido por la zaga blanquivioleta desembocó en varios rebotes en el área, hasta que Barri apareció de nuevo para empujar la pelota y firmar el 0-3 con su doblete personal. La superioridad castellonense era abrumadora: tres goles, todos gestados a balón parado, en una primera parte prácticamente perfecta de los albinegros. El árbitro señaló el descanso entre los pitos y la frustración de la afición local, que despidió con bronca a su equipo tras un primer tiempo para el olvido del Valladolid.

Segunda parte:
Con la desventaja 0-3, el técnico local Luis García Tevenet movió ficha e introdujo tres cambios al descanso en busca de una reacción. El Valladolid salió más agresivo en el segundo tiempo, adelantando líneas y disfrutando de un tramo de 10-15 minutos de mayor dominio. Fruto de ese ímpetu, el Pucela incluso llegó a marcar en el 51′: Víctor Meseguer cabeceó a la escuadra un saque de esquina ejecutado por Chuki, pero el colegiado anuló el gol al interpretar que el balón había salido del campo en el momento del lanzamiento. Esa acción podría haber metido a los locales en el partido, pero al quedar invalidada se desvanecieron sus esperanzas de remontada.

Superado el arreón inicial vallisoletano, el Castellón recuperó el control y volvió a jugar con la tranquilidad de su amplia ventaja. Ordenados atrás y dueños del mediocampo, los albinegros supieron aguantar sin apuros ese envión local y comenzaron de nuevo a generar peligro a la contra y en jugadas aisladas. De hecho, el conjunto de Pablo Hernández no se conformaba con el 0-3 y siguió buscando más goles cuando tenía oportunidad.
En el minuto 81′ llegó la guinda del encuentro con una auténtica obra de arte: Brian Cipenga recibió el balón cerca del vértice izquierdo del área, se perfiló y sacó un disparo con rosca formidable que se coló por la escuadra opuesta, lejos del alcance del portero Guilherme. El golazo del extremo africano, posiblemente el mejor de la jornada (y candidato a uno de los mejores del campeonato), sentenció el 0-4 definitivo y fue recibido con aplausos incluso por la afición vallisoletana. Así cerró el Castellón su tarde redonda en Zorrilla, redondeando una goleada histórica.

Más allá del marcador, el partido dejó nombres propios que explican el gran momento del equipo. Diego Barri firmó un doblete y estuvo a punto de completar un hat-trick con un disparo al larguero. Fue el faro del Castellón durante todo el partido y merecido MVP. También destacó el debut de Ismael Fadel en el lateral derecho, cumpliendo tras la sanción de Mellot. Atrás, el equipo volvió a mostrarse sólido con Matthys bajo palos y una zaga que acumula ya cinco porterías a cero consecutivas.
Con esta victoria, el Castellón alcanza los 45 puntos y se coloca líder provisional de LaLiga Hypermotion, a la espera del resultado del Racing. Los de Pablo Hernández siguen invictos en 2026, con seis jornadas sin perder, una identidad de juego reconocible y una racha que invita al optimismo. El triunfo en Valladolid, donde nunca antes habían ganado como visitantes, se convierte así en algo más que tres puntos: es una señal de que este equipo es un serio candidato al ascenso directo.




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