El Elche cierra la ventana de fichajes de invierno con las llegadas de Tete Morente y Gonzalo Villar sobre la bocina, además de la incorporación de Lucas Cepeda y afronta las salidas de Álvaro Núñez y Rodrigo Mendoza de formar repentina.
Cuando un equipo hace un primer tramo de campeonato tan destacado como fue el del Elche el mercado de invierno se vive con cierta inquietud a la espera de una oferta de algunos artífices de ese trabajo. Algo que, en cierto modo, ha ocurrido.
Marchas sobre la bocina con sentimientos encontrados
El Atlético de Madrid y la Lazio han estado tentando a Rodrigo Mendoza durante todo el mes de enero, finalmente los colchoneros se han llevado a la joven joya ilicitana a cambio de 20 millones,
Una venta que económicamente, se celebra en las oficinas del Martínez Valero pero que provoca reacciones de todo tipo entre la afición franji verde.
Hay voces que comprenden la salida del medio de Molina que escala a un club de élite mundial, que compite en Europa y que ofrece un entorno de mayor exigencia para el desarrollo de una promesa que ha emergido este curso.

Rodrigo Mendoza aplaude en un partido en el Martínez Valero/ Cadena SER
Otros muestran su indignación con Mendoza por no esperar hasta final de temporada cuando el equipo tiene que cerrar la permanencia, que es el objetivo real de este año. Esto duele especialmente cuando se trata de un canterano que lleva en el palmeral desde sus inicios en el fútbol base.
El caso de Álvaro Núñez es similar pero guarda ciertos matices, el lateral llegó a Elche hace tres años y ha sido una pieza fundamental con un papel de indiscutible. De hecho ha sido una de las revelaciones de la primera vuelta, ya sea como carrilero o como central, ha cuajado actuaciones muy notables.
Su rendimiento ha llamado la atención del Celta de Vigo que se lo ha llevado en el último día por 1,5 millones cifra que muchos consideran irrisoria.
Pero lo que más molesta es que se haya marchado después de estar más de un mes sin jugar aquejado de una lesión, justo cuando estaba a punto de llegar al mínimo de partidos para la renovación automática. Algo que le chirría a muchos
Llegadas con aire de reencuentro
La marcha de Núñez y Mendoza obligaba a trabajar en incorporaciones para reforzar la plantilla y la estrategia del Elche ha sido apostar por lo conocido.
El primero de estos nombres es Gonzalo Villar, el centrocampista murciano despuntó muy joven con la camiseta ilicitana lo que le valió para fichar por la Roma donde no tuvo mucho protagonismo. Tuvo que salir rumbo al Granada en busca de minutos y allí se asentó como un fijo en el esquema nazarí.

Tete Morente en un partido de su primera etapa en el Elche/ Diario Area
Sin embargo, después de rozar el play off Villa cruzó el charco para ir a jugar al Dinamo Zagreb quién lo ha mandado de nuevo a Elche en forma de cesión con opción de compra. Su anuncio no pudo ser más inusual, en pleno descanso del choque entre el Elche y el FC Barcelona.
Otro que dejó buenos recuerdos, en este caso pegado a la banda derecha del Martínez Valero, es Tete Morente que deja el Lecce de la Serie B de Italia para regresar al palmeral. El de La Línea de la Concepción aterriza como agente libre y firma hasta 2028.
Incorporación con la firma del rey
Pero más allá de retornos a casa, toca hablar de Lucas Cepeda quién ya tuvo minutos ante el Barça. El delantero chileno ha llegado desde Colo Colo, equipo donde ha coincidido con uno de los miembros de la generación dorada de Chile, que levantó dos Copa América consecutivas, Arturo Vidal.

Arturo Vidal y Lucas Cepeda en un partido con Colo Colo/ Información
El mediocentro chileno quién coincidió con Eder Sarabia en el Barça, donde era segundo de Quique Setién, le recomendó al técnico vasco el fichaje de Cepeda asegurando que el joven delantero estaba mentalmente preparado para dar el salto a Europa.
Su debut fue una primera toma de contacto bastante positiva y solo el tiempo dirá si el rey Arturo está en lo cierto.




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