Este sábado 31 de enero tendremos la segunda velada del año. Desde Sidney podremos ver una auténtica guerra en el Peso Pluma en la que Alexander Volkanovski buscará retener el cinturón ante Diego Lopes.
Derbi australiano para abrir la cartelera principal
Australia acogerá la velada cuya cartelera principal será abierta por dos australianos, el joven Sallkild, promesa oceánica que aún no ha perdido en la compañía se enfrentará a un experto Mullarkey que querrá hacerlo bien ante el público de su país natal.
Pese a que el público vaya a estar dividido la mandíbula de Mullarkey ya ha sufrido algún revés por lo que preveo que Sallkild le mandará a dormir consiguiendo su cuarta victoria en la compañía y asentándolo como una de las grandes promesas del peso Ligero.
Tuivasa busca frenar su caida libre ante Teixeira
El australiano Tai Tuivasa lleva sin ganar desde el año 2022, el peso pesado oceánico viene de vuelta y tendrá enfrente a Tallison Teixeira. El brasileño llega con un récord de 8-1 y tiene una victoria y una derrota en la compañía, ambas tras sendos noqueos en el primer asalto.
El brasileño acaba de cumplir 26 años y sabe que de hacer un par de buenas actuaciones podría colarse en el ranking del peso pesado. Tuivasa, por su parte, tiene la opción de relanzar su carrera, y quizás podría ser su última oportunidad, además frente a su público.

Aunque nosotros pronosticamos que el australiano no hará la épica y morderá el anzuelo ante Teixeira en un combate con muchísima pólvora pero que se llevará el brasileño por K.O.
Fiziev vs. Ruffy: Violencia de Autor
Para muchos, este es el verdadero Main Event del pueblo. Un choque de estilos de golpeo puros: el Muay Thai de presión del azerbaiyano contra el Karate-Boxing de francotirador del brasileño.
La Clave Técnica: Fiziev llega reinventado. Tras su victoria ante Bahamondes, ha demostrado que ya no solo depende de sus esquivas de «Matrix»; ahora corta el octágono y mezcla derribos. Ruffy, por su parte, necesita espacio. Su estilo Fighting Nerd brilla en la larga distancia y el contragolpe, pero sufre cuando le quitan el oxígeno, como demostró Saint-Denis al anularlo en el suelo.

El duelo se reduce a esto: Volumen vs. Precisión. Fiziev buscará demoler la base de Ruffy con low kicks y encerrarlo en la reja, mientras que Ruffy buscará ese único hueco para apagar las luces.
El Pronóstico: La experiencia y la presión asfixiante de Rafael Fiziev serán demasiado para un Ruffy que aún está ajustando su defensa contra la élite. Vemos a «Ataman» llevando el ritmo y ganando por Decisión Unánime en una pelea frenética.
Hooker-Saint Denis, la mejor antesala posible
Si el combate anterior era «violencia estética», esto es violencia industrial. El «Hangman» regresa a casa (Sídney, territorio CKB) tras su tropiezo por sumisión ante Arman Tsarukyan en noviembre, obligado a defender su puesto en el Top 10. Enfrente, un «God of War» que llega en modo apisonadora: tras someter a Ruffy y noquear a Dariush en menos de un minuto, el francés busca su tercera cabeza consecutiva para cimentar su propia redención.
La Clave Técnica: La rodilla contra el ariete Este duelo se decide en la zona de peligro. La Trampa de Hooker: Saint-Denis es un peleador de presión lineal; va hacia adelante como un tren de mercancías. Eso es música para los oídos de Hooker, quien posee las mejores rodillas de interceptación de la división. Cada vez que el francés cambie de nivel para derribar, se arriesga a comerse la rótula del neozelandés.
El Factor Hígado: El talón de Aquiles histórico de Hooker es el castigo al cuerpo (ver pelea con Barboza o Makhachev). Saint-Denis es un especialista en la middle kick de izquierda a la zona hepática. Si BSD logra cerrar la distancia y castigar las costillas, el cardio de Hooker se vaciará rápido.

El Pronóstico: Aunque Saint-Denis llega con un momentum aterrador, estilísticamente es el tipo de pelea que Hooker adora: un rival que viene hacia él y le permite contragolpear sin tener que perseguir. La defensa de derribos de Hooker ha mejorado y su barbilla (salvo el hígado) sigue siendo legendaria. Vemos a Hooker sobreviviendo a un primer asalto de pesadilla para imponer su boxeo técnico y sus rodillas en los asaltos de campeonato. Dan Hooker gana por TKO (R3) o Decisión Unánime en una guerra de desgaste.
El Rey en su Castillo: Volkanovski ante la amenaza brasileña
Cerramos la noche con el combate que justifica el precio de la entrada (y el madrugón/trasnoche). Sídney se viste de gala para recibir a su emperador, Alexander «The Great» Volkanovski, en su segunda defensa de este nuevo reinado. Enfrente, el hombre que ha enamorado al mundo con su caos capilar y su jiu-jitsu de videojuego: Diego Lopes.
Es la revancha que el mundo pedía. Tras recuperar el cinturón (que quedó vacante cuando Topuria subió al ligero), Volkanovski vuelve a casa. Pero no es el Volk de 2022; es una versión más calculadora, un veterano que sabe que su ventana se cierra. Lopes, por su parte, es la antítesis: juventud, hambre y esa vibra de «no tengo nada que perder» que lo hace peligrosísimo en el primer asalto.
La Clave Técnica: El «Tempo» contra la «Explosión»
La Trampa de Volk: Alexander es el maestro de romper el ritmo. Usará sus fintas y feints constantes para sobrecargar el procesador de Lopes. Buscará llevar la pelea a los asaltos 4 y 5, donde el cardio del brasileño es una incógnita y el suyo es legendario.
El Peligro de Lopes: Diego necesita caos. Si la pelea es ordenada, pierde. Su oportunidad está en los intercambios en el bolsillo (distancia corta) y, sobre todo, en las transiciones de grappling. Si Volk se confía en un derribo, el cuello queda expuesto a las sumisiones relámpago de Lopes.

El Pronóstico: Diego Lopes tiene el poder para acabar esto en un segundo, pero Volkanovski tiene el cerebro para evitar ese segundo durante 25 minutos. En Sídney, con su público y la experiencia de haber bailado con Max Holloway e Islam Makhachev, el campeón no cometerá errores tontos. Vemos a un Volkanovski «matador», picando con el jab y patadas bajas, frustrando a un Lopes que se irá apagando. Alexander Volkanovski retiene por Decisión Unánime


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