El Camp d’Esports presenció un 1-1 en el derbi catalán.
Primera parte
Al minuto de empezar, los pericos ya avisaron buscando un balón a la espalda de Dawda. Acto seguido, su rival replicó con una internada del debutante Marc Vargas y un cabezazo de Dawda. Asimismo, Bilal Achhiba ganó línea de fondo y envió el cuero a saque de banda.

Con esto, los locales dominaron los primeros compases del encuentro. De hecho, más allá de las ocasiones de peligro, controlaron la posesión y se sentían cómodos sobre el verde. La confianza aumentó en la parroquia ilerdense. Por consiguiente, Moró Sidibé probó suerte desde la distancia un par de veces sin fortuna. A la tercera fue la vencida y el atacante abrió la lata a los 27 minutos de partido. Poco duró la alegría en el Camp d’Esports, ya que Lluc Castell puso las tablas en el 33. El catalán se hizo un hueco entre la zaga atlética y perforó la portería de Pau Torres.
El colegiado señaló penalti a favor del Espanyol B. Thymos Caroutas cogió la responsabilidad, pero Pau Torres adivinó las intenciones y atajó literalmente en la última jugada del primer acto. Así las cosas, un Atlètic Lleida propositivo contrastó con un Espanyol B reactivo.
Segunda parte
La segunda mitad siguió con el guion de la primera, aunque esta vez los entrenadores estaban ubicados en campo rival, viendo de cerca los ataques sus pupilos. Ambos técnicos movieron el banquillo en pos de revitalizar a sus conjuntos.
Como resultado, aumentó el centrocampismo en detrimento de las ocasiones, que disminuyeron considerablemente. En la recta final, Ferran Gómez no remató un pase de la muerte de Caroutas y se mantuvo el empate. Hubo peligro en ambas áreas, puesto que los contendientes querían llevarse los tres puntos.
El luminoso no se volvió a mover y el grupo tercero de Segunda Federación cerró la decimoctava jornada con unas tablas entre Atlètic Lleida y Espanyol B. Por lo tanto, los de Gabri permanecen en puestos de descenso y los de Jardiel ocupan el ecuador de la tabla.



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