Son varios meses los que han pasado desde que el «93» se subió por última vez a la moto, más concretamente cuando a principios de octubre durante el transcurso del gran premio de Indonesia sufrió una delicada lesión en la clavícula derecha tras una fea caída producida por una colisión con el italiano Marco Bezzecchi durante los primeros compases de la carrera. Por suerte, el brazo derecho de Marc, lesionado gravemente años anteriores en varias ocasiones, no se vio más afectado de la cuenta y podrá seguir pilotando como nos mantiene aún acostumbrados. Hace poco menos de una semana, el piloto de Ducati inició sus entrenamientos con la moto para preparar la temporada que viene de la mejor manera.

Objetivo: repetir hazaña
El «tro de Cervera» lo tiene claro, revalidar su título mundial nuevamente. En el trazado de Aspar y a los mandos de una Panigale VS2 de serie, Márquez volvió a salir a pista para completar nuevas tandas y evaluar sus sensaciones, que fueron claramente positivas. Así lo dejó entrever Michele Pirro, piloto probador de Ducati, al asegurar que se le veía cómodo, confiado y con una sonrisa permanente. Tal fue el nivel mostrado que Pirro incluso se permitió rodar tras él en una de sus vueltas, pero sin poder seguir el ritmo endiablado que impuso el «93». El piloto de Cervera se desenvolvió con absoluta naturalidad en un escenario que conoce a la perfección por sus habituales entrenamientos invernales, un entorno en el que suele compartir pista tanto con su hermano Álex como David Alonso, piloto de Moto2 que promete mucho y dará que hablar en un futuro no tan lejano. Estas noticias hacen que la moral de los competidores de Marc se vea totalmente mermada de cara a hacerle frente.
Desde la fábrica de Borgo Panigale también son muy optimistas. Davide Tardozzi, director del equipo Ducati Lenovo Team, se mostró optimista tras la prueba en el circuito valenciano. En declaraciones a GPOne, destacó el excelente estado físico del piloto, subrayando que salió a pista con el objetivo de entrenarse y disfrutar. Aunque recordó que no se trataba de una MotoGP ni de una cita del Mundial, dejó claro que las sensaciones fueron muy alentadoras.

Márquez ilusionado
A sus casi 33 años, Marc Márquez sigue con la misma ambición con la que inició su aventura en MotoGP, y sus ganas de seguir haciendo historia en la categoría reina del motociclismo mundial siguen intactas. El reto inmediato pasa por romper la igualdad con Valentino Rossi, con quien comparte nueve títulos. Si consigue dejar atrás al icono italiano, el único nombre que quedará por delante será el de Giacomo Agostini, poseedor de 15 coronas en el cómputo total de categorías, una cifra que, por edad y contexto, se antoja prácticamente inalcanzable para el español.
El 2026 se avecina plagado de triunfos para el de Ducati, pero su querido hermano Álex no le pondrá las cosas para nada fáciles. Cabe recordar que el pequeño de los Márquez competirá la temporada que viene con la Desmosedici 26, al igual que su hermano. Si el de Gresini el pasado mundial ya puso en aprietos a Marc en repetidas ocasiones a priori con una moto inferior, todo indica a que las tornas estarán más que igualadas de cara al próximo campeonato.





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