
El Real Madrid ha puesto punto final a la etapa de Xabi Alonso como entrenador del primer equipo. El club anunció su salida “de mutuo acuerdo” tras la derrota en la final de la Supercopa de España ante el Barcelona y confirmó que Álvaro Arbeloa asumirá el cargo de manera inmediata.
Un adiós inesperado… y rápido
La noticia sacudió al madridismo por la forma y por el momento. Xabi Alonso llevaba semanas bajo escrutinio, pero había logrado estabilizar al equipo con una serie de victorias que lo condujeron hasta la final de la Supercopa. Sin embargo, el 3-2 frente al Barça reabrió todas las heridas: el juego seguía sin convencer y las tensiones internas volvían a aflorar.
El técnico tolosarra se marcha tras siete meses y 17 días al frente del equipo, en una etapa tan intensa como corta, marcada por la exigencia extrema del cargo y por una sensación permanente de examen.
Del crédito ganado a la decisión final
Xabi Alonso había logrado algo que parecía complicado semanas atrás: reconectar con parte del vestuario y ganar tiempo. Sus últimos resultados parecían haberle devuelto autoridad y margen de maniobra. Pero en el Real Madrid, el crédito es frágil y la paciencia, mínima.
Los desencuentros con Vinicius —especialmente visibles tras el Clásico, cuando el brasileño le reprochó públicamente su sustitución—, el rendimiento irregular del equipo y una identidad de juego poco definida terminaron pesando más que la reacción reciente.
El comunicado del club
El Real Madrid quiso cuidar las formas en su anuncio oficial, subrayando el vínculo emocional con el técnico:
“Xabi Alonso siempre tendrá el cariño y la admiración de todo el madridismo porque es una leyenda del Real Madrid y ha representado en todo momento los valores de nuestro club”.
Un mensaje elegante para cerrar una etapa que no terminó de despegar, pero que tampoco se rompió de manera traumática.

Un balance con claroscuros
Xabi Alonso debutó en el banquillo blanco en el Mundial de Clubes, donde alcanzó las semifinales antes de caer con dureza ante el PSG (4-0). En Liga deja al equipo segundo, con 45 puntos, a cuatro del Barcelona tras la primera vuelta. En Champions, el Madrid ocupa la séptima posición de la fase liga, y sigue con vida en la Copa del Rey, ya en octavos.
Números correctos, pero insuficientes para un club que exige excelencia inmediata.
Arbeloa toma el relevo
Con la salida de Xabi Alonso, el Real Madrid apuesta por una solución de la casa. Álvaro Arbeloa, conocedor del club y con fuerte ascendencia en Valdebebas, será el encargado de asumir el mando en un momento delicado de la temporada.
Su reto es mayúsculo: estabilizar al equipo, recomponer el ánimo del vestuario y competir por los títulos con un margen de error prácticamente inexistente.
El Madrid no espera a nadie
La etapa de Xabi Alonso deja una enseñanza clara: en el Real Madrid no basta con resistir, ni siquiera con reaccionar. Aquí hay que convencer. Y ganar. Siempre. El banquillo vuelve a cambiar de dueño, mientras el club sigue avanzando sin mirar atrás. Como casi siempre.




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