El conjunto londinense, ahora dirigido por el que fue la mano derecha del técnico actual del Tottenham, ha mejorado sus prestaciones respecto a la temporada pasada

El Brentford es uno de esos equipos que, a priori, salió perdiendo una vez que se cerró el mercado de verano. Los bees sufrieron bajas muy importantes tras una campaña repleta de sospresas tanto a nivel colectivo como en casos particulares. Entre ellos se encuentran las dos figuras más importantes del Brentford en el terreno de juego, Yoane Wissa y Bryan Mbeumo. Entre ambos futbolistas, el Brentford sumó 39 goles en Premier League la temporada pasada.
Flekken, guardameta titular del equipo, también se marchó al Bayer Leverkusen durante este mercado estival. Lo mismo sucedió con Christian Norgaard, que se marchó al Arsenal. Sin embargo, la que apuntaba a ser la ausencia más notoria de cara a la presente temporada era la del artífice de este Brentford, tal y como lo conocemos hoy: Thomas Frank. El entrenador danés ha sido el gran culpable del ascenso meteórico que ha sufrido el club en la última década. Con él a los mandos, el Brentford pasó de la parte medio-baja de Championship a ser un equipo asentado en Premier League, donde ya se encuentra disputando su quinta temporada consecutiva en la élite del fútbol inglés.
Tras un meritorio décimo puesto la pasada campaña (segunda mejor marca del club), Thomas Frank se convirtió en la apuesta del Tottenham para dirigir a los del norte de Londres de vuelta a la parte alta de la tabla. Fue entonces cuando la dirección deportiva del Brentford decidió apostar por alguien de la casa. Keith Andrews, mano derecha de Frank durante la pasada campaña y encargado de las jugadas a balón parado del equipo, pasaba a ser el entrenador de los bees de cara a esta temporada.
Un mercado insuficiente
Con las salidas de Mbeumo, Wissa, Norgaard y Flekken, el equipo necesitaba reforzarse sobremanera para tratar de suplir las carencias que tenía la plantilla, sobre todo en la parcela ofensiva. Kelleher vino a suplir al neerlandés en la portería, mientras que Ouattara, un jugador ni siquiera titular indiscutible en un equipo como el Bournemouth, fue la gran adquisición del Brentford en verano. El club londinense pagó cerca de45 millones de euros por el burkinés. A ello hay que sumarles nuevas incorporaciones como Jordan Henderson, Milambo o Reiss Nelson. No sonaba del todo convincente.

Tocaba confiar entonces en las apuestas realizadas en ventanas anteriores. Los Igor Thiago, Fábio Carvalho, Yarmolyuk o Schade debían dar un paso adelante viendo cómo sus principales competidores habían dejado el equipo.
El arranque no fue el deseado. Apenas cuatro puntos en las primeras cinco jornadas de liga bajaron al Brentford al borde de la zona de descenso. A la espera de que las nuevas incorporaciones terminaran de adaptarse a las ideas del nuevo entrenador, las cosas no estaban saliendo como se pretendía. A ello se sumaron más malas noticias. Dos de sus jugadores más prometedores, Fábio Carvalho y Antoni Milambo, cayeron lesionados del cruzado y se perderán el resto de la temporada.
Encontrando soluciones
Andrews fue encontrando las soluciones con el paso de las jornadas. El 4-2-3-1 empleado en la mayoría de encuentros por el técnico irlandés ha acabado siendo el esquema para un equipo que basa su juego en el orden defensivo y el aprovechamiento de las segundas jugadas y el balón parado.

Kelleher, sin ser uno de los mejores guardametas de la liga, se estableció desde el primer día como el titular bajo los palos y ya ha firmado varios partidos donde ha sido clave para que su equipo no se fuera de vacío. El triángulo se completa con una de las parejas de centrales más infravaloradas del campeonato inglés. Van den Berg y Collins son dos defensas muy sólidos en lo que a fundamentos defensivos se refiere: coberturas, tackles, duelos aéreos, etc. Su juego de pies quizá no sea el mejor, pero no es algo indispensable de lo que requiera jugar en el Brentford de Andrews. Collins es, según datos deOpta Analyst, el segundo jugador de la Premier League con más bloqueos de la liga (25). Van den Berg, por su parte, es el cuarto jugador de la Premier League con un mayor porcentaje de duelos aéreos ganados. Ambos centrales, además, se encuentran entre los 10 primeros jugadores con más despejes realizados de la liga. Todos estos datos ejemplifican a la perfección el tipo de defensas que quiere Andrews en su Brentford.
Algo similar ocurre con Michael Kayode. El lateral italiano, que aterrizó en el club en el pasado mercado invernal, se ha convertido en uno de los mejores jugadores en su posición de la Premier League gracias a su importancia en el balón parado de los bees. Varios son los goles del Brentford en los que Kayode, a través de su potencia en los saques de banda, ha sido clave. Además, en defensa, Kayode está muy arriba respecto a tackles y duelos en el suelo ganados.
En el centro del campo, la baja de Norgaard apenas se ha notado. Jordan Henderson está siendo un sustituto de lujo cuando parecía que su carrera iría a menos tras su paso por Arabia Saudí y el Ajax. El ex del Liverpool, todavía internacional con los Three Lions, está ejerciendo como un líder aun sin llevar el brazalete de capitán. Además, la aparición de Yarmolyuk como un jugador con un rol mucho más importante que en otras temporadas, ha acabado de consolidar un centro del campo donde Janelt es el que sale y entra en el doble pivote planteado por Andrews.
Damsgaard, quien es sin duda el jugador con más nivel de este Brentford, está haciendo unos números más escasos respecto (1G y 2A)a la pasada temporada. El media punta danés es el punto de conexión entre el centro del campo y el ataque de las abejas gracias a su exquisito golpeo de balón y su visión del juego.
Igor Thiago, una aparición inesperada
Arriba, además de los chispazos de Schade y la aportación de Ouattara (ahora en la Copa África con Burkina Faso), la noticia más agradable es el rendimiento de Igor Thiago. El punta brasileño, fichado la temporada pasada procedente del Brujas, apenas pudo disputar minutos el año pasado debido a las lesiones. Pero esta temporada, se ha convertido, bajo todo pronóstico, en uno de los mejores delanteros de la Premier League. Los números así lo demuestran. Igor Thiago es el segundo máximo goleador de la competición con 11 goles en 19 partidos de liga, tan solo por detrás de Erling Haaland. Si bien es cierto que 5 de ellos han llegado desde el punto de penalti, la efectividad goleadora del brasileño está ayudando sobremanera a que el Brentford esté a tan solo tres puntos de Europa. Igor Thiago, según marca la estadística avanzada, ha marcado 1.8 goles más de los que debería atendiendo a sus xG.
Un ritmo de puntuación sobresaliente
Todas estas claves ya repasadas están provocando que, tras finalizar la primera vuelta, el Brentford de Keith Andrews tenga una mejor puntuación (27) que el de Thomas Frank de la temporada pasada (24) a estas alturas de campeonato. Un rendimiento sobresaliente que está sorprendiendo a todos los aficionados al fútbol inglés.
Con 27 puntos en 19 jornadas disputadas, el Brentford ya se encuentra a 13 puntos del West Ham, el equipo que marca la zona de descenso en estos momentos. Un colchón de puntos que se antoja suficiente como para lograr el objetivo de la permanencia una temporada más, tanto por el rendimiento del propio Brentford como por el nivel tan bajo que están teniendo los equipos de la parte baja de la tabla. Ahora mismo, los números hablan por sí solos: el Brentford tiene una oportunidad única para poder colarse por primera vez en competiciones europeas al final de la temporada.




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