Los bermellones son los nuevos colistas de La Liga EA Sports, mientras que los leones frenan una mala dinámica.
Primera parte: dominio total de los leones
El partido empezó con los leones dominando en todo momento y encerrando por completo al cuadro bermellón. Cabe destacar los eléctricos minutos de Robert Navarro, el exmallorquinista, quien estuvo a punto de ver portería. Quien sí la encontró fue Iñaki Williams, en el minuto 7, tras un penalti provocado por el mismo donde Martin Valjent claramente golpeó al mayor de los Williams. Por tanto, el 1-0 subía al marcador y hacía justicia a los primeros grandes minutos de los locales.

Tras el tanto inicial, el Athletic mantuvo el control absoluto del juego, moviendo el balón con criterio y encontrando con facilidad a sus hombres de ataque. Robert Navarro y Gorka Guruzeta se asociaban con peligro por dentro, mientras que Iñaki seguía siendo una pesadilla para la defensa mallorquinista. El cuadro de Arrasate apenas conseguía salir de su campo y solo se acercó tímidamente a la portería de Unai Simón en alguna acción aislada a balón parado. Sin embargo, los leones no aprovecharon sus ocasiones y permitieron que el marcador siguiera corto al descanso, pese a haber merecido una renta mayor.
Segunda Parte: el Mallorca reacciona pero no es suficiente
El encuentro cambió de ritmo tras el descanso. El Mallorca salió con una actitud mucho más valiente, adelantando líneas y presionando la salida de balón del Athletic Club. Los de Jagoba Arrasate comenzaron a ganar metros y a poner en apuros a la defensa local, aprovechando el bajón físico de los rojiblancos. Aun así, los de Ernesto Valverde seguían llevando la iniciativa, con Nico Williams y Lekue buscando constantemente a un Iñaki Williams muy vigilado por la zaga bermellona.

El empuje visitante tuvo recompensa en el minuto 77, cuando Samú Costa sorprendió a Unai Simón con un centro-chut envenenado que se coló por el segundo palo. El 1-1 silenció San Mamés por unos instantes y sembró las dudas en un Athletic que había sido muy superior durante gran parte del encuentro.

Pero la reacción de los leones fue inmediata. Apenas cinco minutos después, en el minuto 82, Areso puso un centro medido desde la derecha que Rego definió con gran frialdad para enviar el balón al fondo de la red, devolviendo la ventaja a los rojiblancos. El 2-1 desató la euforia en la grada y dio oxígeno a un equipo que había sufrido más de la cuenta.

En los minutos finales, el Mallorca buscó el empate con todo, colgando balones al área y arriesgando en defensa, pero el Athletic supo resistir con oficio y carácter. Con el pitido final, San Mamés celebró una victoria tan trabajada como merecida, que refuerza la confianza de los bilbaínos y mantiene su buen arranque de temporada. Por su parte, el Mallorca se convierte en el nuevo farolillo rojo de la clasificación.




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