Un solitario gol del delantero portugués, que encadena su segunda jornada consecutiva marcando, alarga la imbatibilidad del Elche una semana más y lo aúpa a la quinta posición. El Oviedo pese a intentarlo suma una nueva derrota que les deja en una situación comprometida.
Esta última tarde de verano se presentaba como una oportunidad de seguir soñando para unos y de sacar la cabeza del pozo para otros, después de dos horas de fútbol podemos confirmar que se cumplió lo primero y por si todavía no existía, queda declarado el estado de euforia desmedida en en Elche, porque lo que empezó como algo impensable cada vez empieza a estar más consolidado, el Elche de Eder Sarabia está de moda.
Primer aviso carballón al primer instante
Todavía muchos aficionados, tanto locales como visitantes, estaban llegando a sus localidades para ver el partido, donde sus protagonistas no han esperado a nadie pues a los 40 segundos de partido una cesión suicida de Rafa Mir al debutante bajo palos, Iñaki Peña, la pelota fue interceptada por Salomón Rondón que desde la media luna y con un remate bastante forzado mandaba el balón rozando el palo izquierdo de la portería local, unos suspiraban de alivio y otros se tiraban de los pelos al ver esa ocasión enviada al limbo.
Ese primer aviso del Real Oviedo vendría acompañado de unos minutos de dominio total de los locales, que como ya es costumbre se hicieron amos y señores de la pelota, la gente se lo pasaba bien en el palmeral.
Zapatazo para echar abajo el Martínez Valero
La doble llegada de Rafa Mir y André Silva el último día de mercado era motivo de alegría, pues los ilicitanos daban un salto de calidad considerable en la zona ofensiva, aunque eran dos futbolistas venidos a menos despertaron expectación que ambos han devuelto con goles que tienen a los franjiverdes entre la aristocracia de la liga española.
Hoy le tocó mojar al delantero portugués que después de marcar al Sevilla en la que fue su casa, hoy ha vuelto a ser decisivo para dar unos tres puntos que han tenido que defender desde los primeros compases de encuentro.
Alrededor del minuto 9 Germán Valera, que volvía al once, apuró la línea de fondo y su balón fue repelido por Aarón Escandell cuyo despeje acabó en las botas de André Silva que tras iniciar la jugada con una descarga de espaladas a portería, culminó a placer al borde del área pequeña, se caía Elche.
Monólogo alicantino en el segundo tiempo
Después del paso por vestuarios la situación seguía exactamente igual, los locales seguían apretando a un Oviedo que se mostraba impreciso con el balón y muy frágil en defensa, dejando otra vez a Aarón como la gran referencia, sin embargo el guardameta visitante no tuvo tanto trabajo como otros días, porque las llegadas del Elche, aunque numerosas y claras, eran resuelta sin mucha dificultad.

Varios jugadores del Elche celebran abrazados el gol de André Silva al Oviedo/ SPORT
Esta escasez de acierto en el remate hizo que los asturianos llegaran con vida a la recta final del partido, porque a pesar del dominio abrumador del Elche en muchos tramos, el Real Oviedo ha tenido ocasiones para poder igualar la contienda o al menos ha dado sensación de peligro.
Pero no ha habido manera y esto demuestra la necesidad de un hombre decisivo en los metro finales, la salida de Alemao, figura clave para el ascenso, el bajo nivel físico de Salomón Rondón que todavía no ha marcado como jugador oviedista y hoy ha mandado tres muy claras a la basura, además de la irregularidad de Federico Viñas que hacen misión casi imposible transformar las llegadas peligrosas en goles.
A esto hay que sumar la falta de continuidad de Forrés, que en el rato que ha estado en el campo ha aportado mucho, de hecho le han anulado un gol, bien anulado por fuera de juego en el inicio de la jugada.
A todo esto hay que añadir el caso de Hassan que continúa su particular pulso a Vejko Paunovic, después de tener un pequeño roce que acabó con el extremo marroquí expedientado, hoy se ha vivido un nuevo episodio de tensión entre ambos en la pausa de hidratación del primer tiempo, donde el «10» carballón no ha hecho caso a las reiteradas veces que el entrenador serbio le ha llamado a capítulo con esta frase: «no puedo ir llamando a cada uno», esta situación hace que los goles del Oviedo no estén ni mucho menos asegurados.
Sueños coloridos y alertas rojas en un mismo lugar
Con el pitido final pudimos ver otro capítulo de las dos caras de este maravilloso deporte, por un lado la ilusión e incredulidad de los ilicitanos que tras ganar en casa, encadenan 5 partidos de 5 sin caer en liga y van a concluir la jornada en 5ª posición, algo que puede ser anecdótico en el mes de mayo pero ahora mismo y haciendo uso del refranero popular «que les quiten lo bailaó» a Eder Sarabia y sus muchachos que con una propuesta tan atractiva como sólida siguen haciendo historia.

Vejko Paunovic aparece de pie pensativo durante el partido de hoy/ La Nueva España
En el otro lado de la hierba del Estadio Manuel Martínez Valero se encontraban los jugadores del Real Oviedo, abatidos, desconcertados e impotentes con la sensación de que podrían haber sacado un empate que sería agua de mayo al servir para coger un poco de aire respecto al descenso, que solo tienen a un punto de distancia y porque la Real, el Girona y el Mallorca han empezado la temporada mucho peor que los asturianos, pues esta terna de equipos no suma una sola victoria entre ellos.
Pese a marcar el corte de la permanencia la desesperación y el miedo empiezan a apoderarse de los aficionados azulones que ven un equipo que es capaz de competir a cualquiera pero tiene un problema grave de cara a puerta, lo que les priva de lo que gana los partidos, los goles.




Deja un comentario