El piloto barcelonés logró el pasado domingo un hito histórico y ya se le compara con históricos de la categoría como A.J. Foyt y Mario Andretti.
‘AtraPalou’ si puedes
El campeonato de la IndyCar, que es el más importante de monoplazas de Estados Unidos, siempre ha tenido una peculiaridad. Y es que los títulos se deciden en la mayoría de los casos en la última prueba del campeonato. Esta temporada, Palou ha roto todos los pronósticos y ha sido matemáticamente campeón a falta de dos rondas para acabar el campeonato. Estas pruebas serán en óvalos en Milwaukee y Nashville.
Además, no es la única vez que lo hace. El año pasado logró el título en la penúltima ronda y, en 2023, lo logró curiosamente en el mismo circuito que este año, Portland, también a falta de una ronda para acabar. En 2021, lo hizo en la última ronda en Long Beach.
Año 2025; año perfecto
Si hablamos de estadísticas, Alex Palou ha conseguido algo que no se veía en años. Hasta hoy, ha logrado 8 victorias en 15 carreras. Está a sólo dos victorias del récord absoluto de A.J. Foyt en 1964 con 10 victorias. Ha subido al podio en todas las carreras excepto en Detroit que abandonó, en Gateway quedó octavo, en la primera carrera de Iowa quedó quinto y en Toronto quedó duodécimo. Se queda todavía lejos del récord de podios de Mario Andretti en 1968, que fueron 16 podios. Lo máximo que puede lograr son 13 podios.
Además, lo más importante. Alex Palou consiguió el pasado mes de mayo ganar las 500 millas de Indianápolis, la carrera más importante del año y que era el sueño del piloto español desde que debutó en la Indycar en 2020 con el equipo Dale Coyne Racing, precisamente en este evento. Es el primer piloto que logra ganar la Indy500 y ganar el campeonato en el mismo año desde Dario Franchitti en 2010.

GP de Portland
Más allá de la increíble hazaña de Palou, la carrera de este fin de semana la ha ganado Will Power. El veterano piloto del equipo Penske logra la primera victoria para el equipo en un año para el olvido. No les ha salido nada a ninguno de los pilotos en ninguna carrera, ni siquiera en su especialidad, los óvalos. Esta victoria da una pequeña alegría al equipo del histórico Roger Penske y da algo de esperanza a Power para asegurar su asiento para el año que viene.
El segundo clasificado fue Christian Lundgaard, piloto del equipo Arrow McLaren, y el propio Alex Palou cerró el podio. La victoria fue cosa de estos tres pilotos. A falta de 15 vueltas, la distancia entre ellos era de menos de 1 segundo y cualquiera pudo ganar. Sin embargo, Power aprovechó muy bien los pilotos doblados para poner tierra de por medio. Finalmente, la batalla se centró en la segunda posición. Palou intentó un adelantamiento por el exterior en la zona revirada del circuito y Lundgaard le dejó con el espacio justo y milimétrico, lo que hizo que el español se saliera del circuito sin pasar a mayores. No hubo ningún piloto en el podio que no estuviera contento.

¿Qué se espera en el futuro?
Por lo que respecta a nuestro Alex Palou, este año ya lo tiene todo hecho. Aún así, puede seguir con la buena racha y poner la guinda en el pastel con un buen resultado en las dos carreras que quedan. Será un buen desafío, ya que al español se le atragantan un poco las carreras en circuitos ovales (aunque ya ha ganado la Indy500 y la segunda carrera en Iowa este año).
El futuro de Palou se espera que sea en la IndyCar, incluso a largo plazo. No ha sido la primera vez que se le ha preguntado sobre la Fórmula 1 y ya dijo que esa oportunidad ya pasó y que quiere seguir haciendo historia en américa. El piloto barcelonés estuvo muy cerca de competir en la categoría reina del automovilismo mundial, pero rompió sus lazos con McLaren meses después del GP de Estados Unidos de 2022 cuando participó en los entrenamientos oficiales dejando una buena imagen.

Chip Ganassi es el equipo en el que participa Alex Palou en la IndyCar y le ofrecieron un largo contrato para seguir con ellos. El hambre de victoria es infinito y poder ganar la Indy500 otra vez será el objetivo de cada temporada, además del título. Con 28 años, el futuro puede ser muy prometedor.




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