La escasez de llegadas con respecto a la de las salidas aqueja al conjunto pimentonero
Todos los equipos importantes de la Liga ACB han mostrado mediante una activa participación en el mercado su intención clara de reforzarse este verano. Ejemplo de ello es el Unicaja de Málaga, el cual ha suplido las salidas de Dylan Osetkowsky, Tyson Carter, Yankuba Sima o Cameron Taylor con los fichajes del ex del UCAM James Webb III, el ex NBA Chris Duarte, el mayor anotador de la liga francesa Xavier Castañeda y Emir Sulejmanovic, ex de Zaragoza. Movimientos grandes para un equipo grande, que ha entrado en play-off durante tres temporadas seguidas y que quiere seguir luchando por ello.

Y así se puede seguir contando: Valencia Basket y sus más de cuatro incorporaciones de verano, Joventut de Badalona y su «caza» de fugas del UCAM Murcia… Todos hacen sonar la campana de este mercado de fichajes veraniego menos el equipo murciano, quien suma ya más bajas que altas. Y no son bajas irrelevantes, al contrario, son pérdidas muy sustanciales tanto en ataque como en defensa.
Ejemplo de desvarío negativo en el aspecto defensivo es el haber dejado escapar a Kostas Antetokounmpo, quien suplía esa escasez de agresividad en el rebote y en los alrededores del aro que arrastraba el UCAM durante toda la anterior temporada. Rodions Kurucs y su «huida» al Baskonia es otra de las desgracias mercantiles que dejan exangüe en ambos niveles del juego al equipo murciano. Su intensidad y carácter se echarán de menos por siglos en Murcia, no tanto sus vaivenes de ira. Otra escapada inesperada ha sido la de Simon Brigander, quien vuelve al club que lo «abandonó» deportivamente, el Joventutu de Badalona, para disfrutar de una suplencia clara, al estar por debajo del gran Ante Tomić, y arrastrando con él a su compatriota Ludde Håkanson. Decisión muy deliberada, al parecer, por ambos suecos, quienes dejan al UCAM escaso de fuerza anotadora e interior, respectivamente.

Aún temblando las filas murcianas, el equipo ha intentado calmar ese traqueteo con unas llegadas muy insignificantes. Metafóricamente hablando, ha sido calmar ese temblor con un paracetamol en lugar de con morfina, que son palabras mayores. El primer integrante para esta nueva temporada ha sido Toni Nakic, montenegrino fiable desde tres y el único de los fichajes que más claro aporta en el aspecto ofensivo, de la mano del segundo incorporado David DeJulius. El base americano, con pasado en Euroliga, llega con contrato hasta 2026 más un año adicional y con ganas de aportar tanto desde el perímetro como en la agresividad hacia el aro.
Emanuel Cățe vuelve a Murcia como tercer incorporado de este mercado tras tres años fuera del club. Este fichaje no deja muy clara la intención de la directiva de llegar a play-off. Quizá no por temas económicos o de automutilación, sino porque algo que tenían muy bien atado se les ha escapado repentinamente y sin avisar. Esto ha sido esas huidas salvajes de algunas de las piezas clave del equipo, a las que les ha podido el crecer en otros clubes, o más bien ganado la presión que ejerce llevar un club a sus espaldas.
El último integrante que llega, por el momento, al cuadro murciano es Sander Raieste, ala-pívot estonio que ha dejado buenas sensaciones en Baskonia y que se encuentra en un momento álgido en cuanto a crecimiento personal se refiere. La llegada a UCAM Murcia de jugadores como Birgander o Kurucs les dio la oportunidad de convertirse en lo que hoy en día son: talentos del juego. Algo parecido busca la directiva pimentonera con Raieste: crear y desarrollar un perfil de estrella. Ahora bien, está en su mano querer crecer junto al equipo y que no le pase como a uno de este tipo de proyectos de temporadas anteriores, muy recordado por la afición murciana y de nombre Ryan Luther.

De momento no suena ningún movimiento oficial más para mejorar y reconstruir el proyecto del UCAM Murcia. Esto no significa que el equipo se refuerce únicamente con dos jugadores fiables, uno prometedor y otro cerca del retiro. Sería como agarrar la economía particular a un billete de lotería. Algún as en la manga ha de guardarse Alejandro Gómez, director de la entidad, para que la campana del mercado siga sonando, tocada con éxito por el conjunto universitario.




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