El Camping World Stadium fue espectador del electrizante encuentro que brindaron brasileños y saudíes con victoria final por 2-1 a favor de los cariocas.

Primera parte: El Flu golpea primero
El duelo comenzó con un momento emotivo: minuto de silencio en honor a Diogo Jota y su hermano Andrés Santos, lo que provocó lágrimas en algunos jugadores como João Cancelo y Rúben Neves. El ambiente quedó cargado de tristeza desde el inicio.
El encuentro se volvió muy físico desde los primeros compases. A los 10 minutos, Sergej Milinković‑Savić vio la primera amarilla por una dura entrada sobre Nonato. Poco después, Renan Lodi (min. 22) y Juan Pablo Freytes (min. 36) también fueron amonestados por entradas imprudentes.
Alrededor del minuto 29, el árbitro ordenó una pausa técnica por el calor. Hasta entonces, el partido había sido muy trabado, sin un claro dominador, aunque Fluminense comenzaba a ganar metros gracias al dinamismo de Arias, Nonato y Fuentes.Al‑Hilal, no lograba profundizar ni encontrar espacios en la defensa rival liderada por el veterano Thiago Silva.
La jugada decisiva de este primer asalto nació de una presión bien ejecutada. Arias peleó una segunda jugada y lanzó un centro que fue mal despejado por la zaga saudí. El balón cayó en los pies de Gabriel Fuentes, quien recortó hacia dentro y asistió a Martinelli. El mediocampista controló y disparó con su zurda desde fuera del área, clavando el balón en la escuadra derecha de Bono, inaugurando así el marcador.

Poco después, aún en el primer tiempo, Al‑Hilal reclamó un posible penalti tras una caída en el área, pero el árbitro Danny Makkelie consultó con el VAR y anuló cualquier posibilidad de pena máxima. Fue el último sobresalto antes del silbatazo final de la primera mitad.
Segundo asalto: Orgullo o morir en la orilla
Al-Hilal sabía que tenía que salir con todo para poder dar la vuelta a la situación y así fue, unos muy buenos primeros insultos de estos permitieron que en el minuto 50 tras la salida de un córner y varios errores de la defensa brasileña, el balón cayó rechazado al borde del área pequeña, lo que aprovechó un avispado Marcos Leonardo para colocar el empate a uno en el marcador. Tras el empate de Marcos Leonardo, el partido entró en una fase de máxima tensión. Al-Hilal aprovechó el impulso emocional del gol y se volcó unos minutos al ataque, con internadas rápidas por banda y presión alta.
Sin embargo, Fluminense logró recomponerse y recuperar el control del centro del campo con la entrada de Hércules y la figura cada vez más dominante de Fuentes en la distribución. El calor siguió pesando: muchos jugadores mostraban signos de fatiga en los duelos físicos, lo que llevó a una nueva pausa de hidratación en el 67’. Poco después, en el minuto 70 la insistencia de Fluminense obtendría premio, error en la salida de Al-Hilal donde Hércules recupera el balón, dispara, el rechace cae en Samuel Xavier que como si de tratase de una pared preparada se la devuelve a Hércules y este tras un gran chut consigue perforar la portería de Bono para colocar el 2-1 en el marcador y desatar la locura brasileña.
En el minuto 80, Fluminense introdujo a Thiago Santos y Guga, buscando cerrar espacios y proteger la ventaja. A pesar de ello, Al-Hilal mantuvo la presión, con intentos desde fuera del área e incluso varias internadas que no acabaron en remates claros, principalmente por la solidez del veterano Thiago Silva, imperial por alto. Los brasileños apostaron por ralentizar el ritmo con posesiones más largas, mientras que los saudíes lanzaron sus últimas armas al campo. El colegiado Danny Makkelie añadió siete minutos de añadido, y en ese tramo final hubo tensión máxima, con varios balones colgados al área, una amarilla más por protestas y algún rifirrafe entre jugadores.
Finalmente, el pitido final confirmó la victoria de Fluminense por 2-1, que avanza así a semifinales tras un duelo muy competido, con momentos de gran fútbol y otros de puro desgaste que convierten al equipo dirijido por Renato Gaucho como la revelación del torneo.




Deja un comentario