En el que podría ser el epílogo más cruel para Guardiola, los de Simone Inzaghi logran la machada del torneo y eliminan a los ‘sky blues’ en un partido inolvidable marcado por el vértigo, la polémica y la figura de Marcos Leonardo por 3-4.
Un inicio engañoso: dominio inglés y Bono en modo muro
Todo pintaba como de costumbre. El Manchester City, fiel a su libreto de toque y presión alta, asestó el primer golpe cuando apenas corrían 9 minutos. Una jugada llena de rebotes y VAR dio como válido el tanto de Bernardo Silva tras un desafortunado despeje de Renan Lodi que rebotó en Gündogan. La polémica por una posible mano en el control de Aït-Nouri no empañó un arranque de guion conocido.
A partir de ahí, fue un monólogo celeste. Doku desbordaba por la izquierda como cuchillo caliente en mantequilla y solo Bono, monumental, evitó una goleada al descanso. El ex del Sevilla firmó seis intervenciones antológicas en la primera parte que mantuvieron a Al Hilal con vida. Y vaya si lo aprovecharían.
Golpe tras golpe: Al Hilal le dio la vuelta en siete minutos
Lo que vino tras el descanso no se lo esperaba ni el más optimista de Riad. En apenas siete minutos, los saudíes pasaron del abismo a la gloria. Primero Marcos Leonardo, con instinto de ‘9’ tras un rechace en el área. Luego, Malcom, tras una deliciosa asistencia exterior de Cancelo, firmó el 1-2 que dejó grogui al campeón europeo.
El City, tocado pero nunca hundido, respondió casi de inmediato. Rúben Dias peinó un córner y Haaland, siempre donde debe, cazó el balón suelto para el 2-2. Tercer tanto del noruego en el torneo. El partido era una locura. Malcom, desatado, rozó el tercero… y el VAR anuló un penalti por fuera de juego milimétrico.
Bono resiste y la prórroga consagra a Koulibaly
El tramo final fue una exhibición de resistencia de Al Hilal, con Bono como figura mesiánica. Doku falló un cabezazo cantado y Akanji estrelló un remate en el poste. La suerte, por una vez, sonrió a los saudíes.
En el arranque de la prórroga, una acción de balón parado fue el trampolín hacia el milagro. Rúben Neves puso el centro con la precisión de un violinista y Koulibaly se elevó entre gigantes para el 2-3 que desató la locura.
Marcos Leonardo sentencia
Guardiola tiró de todo: sacó a Rodri, metió a Foden, recurrió a Cherki. Y la jugada le funcionó a medias. Foden empató el partido con una volea deliciosa tras centro del franco-argelino. El City se lanzó con todo para evitar los penales… y se acabó desangrando.
Renan Lodi, omnipresente, firmó su mejor partido en años. De su bota izquierda nació el 3-4, en un centro que Milinkovic-Savic cabeceó con potencia y Marcos Leonardo empujó a gol tras el rechace de Ederson. El brasileño firmaba así un doblete inolvidable.
Inzaghi, el ajedrecista de Riad
Simone Inzaghi, el técnico mejor pagado del mundo, ha dado sentido a su millonario contrato. Su planteamiento, a pesar del sufrimiento, fue valiente, su lectura del partido precisa, y su equipo le respondió con fe, fútbol y físico. El Fluminense ya espera en cuartos, pero el nombre de Al Hilal ya está escrito con letras doradas en el Mundial de Clubes.
Guardiola, al borde del abismo
Del triplete al tropiezo. El City se despide del Mundial de Clubes en el peor momento posible. No fue solo la derrota: fue la forma. Su defensa tembló, su ataque fue errático en los momentos clave y su banquillo no encontró soluciones ante el muro árabe. ¿El final de una era?




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