El Fluzao logra clasificarse a la siguiente fase como segundo de grupo tras mostrar una actuación notable en el grupo F

El Fluminense brasileño consiguió este miércoles su clasificación a los octavos de final del Mundial de Clubes 2025 tras empatar 0-0 frente al Mamelodi Sundowns de Sudáfrica, en un partido disputado en el Hard Rock Stadium. Aunque el resultado fue discreto, el empate fue suficiente para que el equipo carioca sellara su pase como segundo del Grupo F, por detrás del Borussia Dortmund.
Primer tiempo: presión sudafricana, seguridad brasileña
Durante la primera mitad, el Mamelodi Sundowns demostró por qué es uno de los clubes más sólidos del fútbol africano. Con un estilo ofensivo y muy dinámico, el conjunto dirigido por Rulani Mokwena dominó buena parte del juego, generando llegadas peligrosas sobre la portería defendida por el experimentado portero Fábio, quien volvió a lucirse a sus 44 años.
El equipo sudafricano apostó por la presión alta y las transiciones rápidas, especialmente por las bandas. La movilidad de jugadores como Tashreeq Matthews y Lucas Ribeiro complicó a la defensa brasileña, que resistió con orden. A pesar de la intensidad del Sundowns, la falta de contundencia en el área rival fue un problema recurrente.

Fluminense, por su parte, se mostró más conservador. Sabía que el empate le bastaba para avanzar y por eso prefirió controlar los tiempos del partido antes que arriesgar en ataque. Renato Gaucho, el técnico tricolor, optó por un planteamiento más conservador, apostando por mantener la posesión en zonas seguras y esperando espacios para el contraataque.
Segundo tiempo: un poste y el paso a octavos
En el segundo tiempo, Fluminense mostró una ligera mejoría en ataque. El equipo ganó metros y empezó a pisar el área rival con más frecuencia. La ocasión más clara del encuentro fue para Germán Cano, el delantero argentino que, a los 57 minutos, sacó una potente volea que se estrelló en el palo izquierdo de Ronwen Williams, portero de Sundowns.
Ese disparo pareció despertar al Fluzao, que a partir de ese momento buscó con mayor insistencia el gol. No obstante, la defensa sudafricana mantuvo el orden y logró evitar el tanto brasileño. Los minutos finales estuvieron marcados por la tensión: Mamelodi necesitaba ganar para seguir en el torneo y se lanzó con todo al ataque, mientras que Fluminense se replegó para asegurar el empate.

Con cambios defensivos y una línea de cinco en el fondo, el equipo brasileño resistió sin grandes sobresaltos y terminó sellando el punto que necesitaba para avanzar. El pitido final fue recibido con alivio en el banquillo brasileño y con frustración entre los jugadores africanos, que se despidieron del torneo con dignidad pero sin premio.
Un empate que clasifica y deja dudas
Con este resultado, Fluminense termina segundo del Grupo F con cinco puntos, producto de una victoria y dos empates. El Borussia Dortmund, con siete puntos, finalizó como líder. Mamelodi Sundowns quedó tercero con cuatro puntos, mientras que el equipo asiático Al-Ittihad cerró el grupo sin sumar.
Aunque el Fluzao logró su objetivo, el rendimiento del equipo ha generado algunas dudas. La falta de gol y la dependencia de individualidades como Cano o André son aspectos que el cuerpo técnico deberá revisar antes del cruce de octavos. Por su parte, Mamelodi Sundowns se marcha del Mundial con la frente en alto, tras ofrecer un fútbol valiente, moderno y muy competitivo.

En octavos de final, el conjunto brasileño se enfrentará al segundo del Grupo E, el Inter de Milán. Será una nueva oportunidad para que el Fluzao demuestre si tiene lo necesario para pelear por el título mundial.




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