El conjunto blanco se lleva una victoria de mérito ante el Partizán (89-91) que mantiene vivas las opciones de evitar el Play-In.
El Real Madrid disputó ayer ante el Partizan la jornada 34 de la Euroliga, finalizando así la fase regular. Los de Chus Mateo no fallaron y se llevaron un partido con épica incluida, en el que un gancho de Edy Tavares les daba la victoria sobre la bocina. No fue solo el caboverdiano quien condujo a los suyos a la victoria, ya que Facundo Campazzo (23 de valoración), Dzanan Musa (20 de valoración), Serge Ibaka (11 puntos y 10 rebotes) y Sergio Llull (13 puntos) contribuyeron a la victoria blanca, que supone la sexta consecutiva en Europa.

El partido empezó de la misma manera que acabó, igualado y siendo un intercambio de golpes continuo. La propuesta de Chus Mateo para intentar frenar a Vanja Marinkovic surgió efecto, ya que Alberto Abalde y la sólida defensa de los blancos impidieron que entrara en el partido. Por otro lado, el plan de Zeljko Obradovic pasaba por sacar a Tavares de la zona, con Brandon Davies jugando continuamente el pick and pop. El muro de Cabo Verde, a pesar de su gran inicio, tuvo que marcharse al banquillo a causa de dos tempranas faltas, cosa que condicionó la rotación de Mateo. Serge Ibaka respondió a la perfección, aportando energía y puntos desde el primer minuto. El primer cuarto acabó con un 6-0 de parcial favorable a los serbios, para acabarlo 24-22.
Un punto de inflexión en el encuentro llegó con la entrada de Sergio Llull. El pabellón serbio se deshizo en pitos e insultos hacia el capitán madridista, a raíz de la trifulca ocurrida en los playoffs de 2023.
En el segundo cuarto, el Real Madrid empezó con un tono enérgico gracias a la entrada de Andrés Feliz y Serge Ibaka, que continuaron con sus buenos minutos ante la falta de Tavares. Un robo, un tapón y un 2+1 de manera consecutiva fueron la prueba de la tensión con la que el Madrid entró al segundo asalto. El 2+1, convertido por Musa, supuso alcanzar la marca de los 1.500 puntos en Euroliga. El bosnio tuvo sus más y sus menos con Alberto Abalde, quien le reprendió por protestar una falta y no bajar a defender.
El alemán Isaac Bonga realizó un muy buen cuarto, anotando desde la línea de 6,75 y realizando una muy buena defensa. La primera mitad finalizó con una canasta de Carlik Jones con rectificado incluido sobre Edy Tavares (46-48).

El tercer cuarto supuso un duro golpe para el conjunto blanco, los buenos minutos de Brandon Davies, que acabó con 22 puntos, se tradujeron en un dolor de muelas para la defensa blanca, que no supo reaccionar al arreón de los de Obradovic. Los serbios abrieron la primera brecha significativa del partido a mediados del cuarto, en el que el Madrid intentaba reaccionar con acciones individuales de Campazzo, Tavares o Hezonja. El conjunto blanco, lejos de la fluidez inicial, dejaría todo en juego en el último cuarto; tocaba remontar (74-65).
En el último y definitivo cuarto, como es habitual, los de Mateo no bajaron los brazos e hicieron valía del famoso ‘ADN Madrid’. La distancia de nueve puntos parecía insalvable (85-76), pero un triplazo de Sergio Llull daba esperanzas a los suyos (cabe recalcar que los cánticos y pitos al mahonés no cesaron en todo el encuentro). El Real Madrid consiguió empatar el partido 87-87 a falta de 43 segundos.
Una gran defensa de Tavares sobre Carlik Jones y un canastón del incansable Sergio Llull pondrían el 87-89 casi definitivo. En la siguiente posesión sería Jones el que anotaría una canasta cargada de fundamentos que mandaba el partido a la prórroga. La pizarra de Chus Mateo y un excelente gancho de Tavares darían la victoria al Madrid en un partido de infarto, cargado de épica.
Con esta victoria, el Madrid dormiría quinto, a la espera de que los resultados del viernes le favorezcan para evitar el play-in. Si algo está claro es que el Real Madrid ha acabado la fase regular de la mejor manera posible, y sigue demostrando su buen estado de forma, y lo dejaba claro Zeljko Obradovic antes del partido: «Ahora mismo, es el favorito para ganar la Euroliga,» refiriéndose, por supuesto, al Real Madrid.
Ficha técnica
89 – Partizan (24+22+28+13): Carlik Jones (15), Marinkovic (9), Bonga (14), Lakic (-), Davies (22), -cinco inicial-, Brown (9), Koprivica (5), Mike (-), Ntilikina (3), Pokusevski (12).
91 – Real Madrid (22+26+17+20): Campazzo (12), Deck (8), Abalde (-), Hezonja (12), Tavares (14), -cinco inicial-, Llull (13), Garuba (3), Musa (15), Feliz (3) e Ibaka (11).
Árbitros: Mehdi Difallah (Francia), Saulius Racys (Lituania) y Michele Rossi (Italia). Excluyeron por cinco faltas personales a Davies (m.37) y a Pokusevski (m.38).



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